DESTACADO PORTADA

Seminario fue la oportunidad para mostrar a la comunidad educativa de UNAB el proceso de modernización en la construcción, tanto desde el sector público como privado.

Escrito por

 

La metodología BIM (Building Information Modelling) se va irradiando en el inconsciente colectivo de arquitectos, constructores, electricistas, calculistas y contratistas de la construcción en general. Es, antes que nada, una “metodología de trabajo colaborativa” dirigida a optimizar el uso de los recursos en el desarrollo de proyectos de infraestructura, ya sea un edificio de oficinas, un hospital, una cárcel o una carretera. Así, bajo la premisa prevenir antes que lamentar, la carrera de Ingeniería en Construcción de la Universidad Andrés Bello organizó el pasado 11 de octubre el Seminario “Tecnología BIM en la construcción”, donde diversos actores, tanto del sector público como privado, se presentaron frente a una audiencia de alrededor de 100 personas.

“La falta de planificación tiene consecuencias en la fase de construcción”, explica Bianca Cabello, arquitecta colaboradora y encargada de estándares BIM en Alemparte Morelli Arquitectos y una de las expositoras del sector privado del seminario. “Por no anticiparse, en la fase de construcción tuvimos que alterar el trazado del sistema eléctrico en uno de los subterráneos del edificio que estábamos construyendo, lo que redujo la altura de 2 metros 10 centímetros de ese piso y aumentó los costos finales”, detalló.

Optimización en el sector público

Los problemas de este tipo ocurren en todos los proyectos de infraestructura. Carolina Briones, una de las coordinadoras del Plan BIM (iniciativa de Corfo que promueve la implementación de esta metodología), puntualiza que en el sector público este asunto es crítico: el 96% de los contratos para el desarrollo de infraestructura del Ministerio de Obras Públicas (MOP) se modifican por falta de planificación y en general las obras sufren retrasos del 30% respecto al plazo planificado, lo que se traduce en sobrecostos anuales de 140 millones de dólares. “Y eso, considerando que son recursos de todos los chilenos los que se ven involucrados”, dice.

Por eso, en 2016 Corfo firmó un acuerdo de colaboración con una decena de organismos públicos (entre los que se cuenta el Ministerio de Obras Públicas, Transportes, Economía, Hacienda, la Policía de Investigaciones, entre otros) para promover la implementación de esta metodología desde el Estado. La estrategia, revela, es “modernizar la industria de la construcción utilizando el poder de compra del Estado”. Es decir, que los contratistas que participen en proyectos de infraestructura en el sector público hagan uso de esta metodología con el fin de optimizar tiempo y recursos.

Actualmente tienen distintas líneas de trabajo. Una de ellas, destaca, es el plan para que al año 2025 todas las Direcciones de Obras Municipales (DOM), repartidas en el país digitalicen sus procesos para agilizar los trámites.

BIM para las nuevas generaciones

Pero también se trabaja en nuevos frentes. Así, este Seminario fue la oportunidad de difundir esta metodología dentro del mundo académico. “Ustedes tienen que adaptarse a este nuevo escenario”, advirtió Briones a la comunidad educativa de la UNAB.

De acuerdo a su visión, esta metodología implica dejar la burocracia de lado, dejar la visión parcelada de los proyectos y empujar la creatividad para integrar las capacidades de toda la gama de profesionales de la construcción.

“Es un enorme desafío el que se viene por delante”, detalla Carmen Paz Muñoz, directora de la carrera de Ingeniería en Construcción UNAB y una de las organizadoras del Seminario. “De hecho, en la malla de 2017 de la carrera incorporamos un electivo relacionados a coordinación de proyectos BIM, además en la malla de Advance UNAB (programas académicos para profesionales) tenemos un curso obligatorio sobre BIM. Estamos orientados a sumar esta metodología en las asignaturas, modificando la oferta con la colaboración de los profesionales que nos apoyan”, explica la académica.

Respecto a las inquietudes de la comunidad académica, Muñoz expresa que “las principales preguntas de los alumnos tienen que ver con los usos de la metodología, cómo se usa, qué herramientas se utilizan y cuáles son los roles que deben cumplir”, finaliza.

Noticias relacionadas

Share This