Facultad de Ecología y Recursos Naturales
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Los artículos desarrollados en la asignatura Cultivo de Algas también incluyen alimentos como un aderezo para ensaladas y gomitas, y cosméticos como crema depilatoria.

Cambiar la visión tradicional que las personas tienen de las algas marinas y desarrollar productos innovadores a partir este recurso natural fue el desafío que debieron afrontar los alumnos de Ingeniería en Acuicultura de la UNAB en el curso Cultivo de Algas. “Las algas tienen una serie de propiedades exclusivas y que entregan importantes beneficios para la salud humana, que son conocidas por la ciencia, pero desconocidas por el público general”, explica Cristian Bulboa, director de Ingeniería en Acuicultura.

El resultado del trabajo desarrollado por los estudiantes será presentado en una feria que se realizará este viernes 24 a las 13:00 horas en República 239, patio central. En ella, los estudiantes mostrarán los detalles de sus proyectos y prototipos de los productos que diseñaron.

Un grupo de estudiantes desarrolló DurviMacera, una cera depilatoria elaborada con cera de abejas, cochayuyo y otra alga llamada Mazzaella laminarioides. El producto proporciona a la piel, además de depilación, hidratación, vitaminas, minerales y antioxidantes presentes en las algas.

El CondraPlus, por su parte, es un suplemento alimenticio creado con una sustancia llamada carragenina, extraída de un alga roja llamada Chondracanthus chamissoi. La carragenina tiene la capacidad de retener el colesterol presentes en los líquidos biliares para que luego el organismo los deseche. De este modo sirve como reductor de grasas.

Mazzalips es uno de ellos. Se trata de un bálsamo antiviral desarrollado a partir de la carragenina, una sustancia presente en las algas rojas y que tiene propiedades antivirales. El producto serviría como una alternativa al uso de antivirales sintéticos para tratar la aparición de herpes labiales provocadas por el virus HSV-1.

¿Sazonar sus ensaladas con algas? Esa es la propuesta de Deli cream, un aderezo elaborado con un alga parda llamada Durvillaea antárctica, rica en aminoácidos esenciales, vitamina E, ácidos oleico, linoleico y α-linoleico, entre otros. Además contiene un 50% de fibra dietética, lo cual la posiciona como una buena alternativa nutricional.

Otro grupo se puso un desafío mayor: crear una golosina no engordara y además tuviera un rico aporte nutricional. El resultado fue Algomitas, gomitas creadas con carragenina extraída de algas rojas, la cual se une en el intestino con las grasas y ayuda a que el organismo las expulse.

“Más allá de los productos en sí mismos, la idea de este curso es que los alumnos aprendan a usar las algas marinas como materias primas para el desarrollo de productos más elaborados”, explica Ana María Mora, profesora de este curso.

Alexis de Ponson M.

adeponson@unab.cl

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