Catalina Flores, estudiante de Doctorado UNAB que colabora con la NASA: “En el ámbito académico es importante tomar desafíos aunque puedan parecer riesgosos” | Noticias Universidad Andrés Bello
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Paralelo a sus estudios de doctorado en Astrofísica, Catalina participa en un proyecto de la agencia espacial norteamericana que apunta a encontrar exoplanetas utilizando la astrometría, es decir, en base a la posición y movimiento de las estrellas.

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Catalina Flores, estudiante del Doctorado en Astrofísica que imparte la UNAB, lleva un año y medio realizando lo que muchos consideran un sueño: trabajar con la NASA. Junto a Eduardo Bendek, ingeniero y doctor en óptica del Laboratorio de Propulsión a Reacción (JPL) de la agencia espacial, participa de forma remota en un proyecto que busca encontrar planetas fuera del sistema solar con astrometría.

Este método detecta el movimiento de una estrella al realizar mediciones precisas de su posición en el cielo. Para el hallazgo de exoplanetas, se busca una oscilación mínima pero regular en la posición de la estrella en comparación a otras cercanas; si se detecta un cambio de este tipo sostenido en el tiempo, es muy probable que haya un planeta.

Sin embargo, es sumamente difícil lograr la precisión necesaria para detectar un planeta orbitando una estrella mediante esta técnica, por lo que hasta el momento sólo uno se ha descubierto de esta forma. Aquí es donde entra el proyecto de Bendek y Flores, ya que la NASA desarrolló un prototipo de telescopio espacial que podría lograr la precisión requerida para detectar, por ejemplo, un planeta de tamaño similar a la Tierra. Así, el proyecto se propone demostrar que con este telescopio es posible encontrar exoplanetas utilizando astrometría.

“En general la oportunidad ha sido súper enriquecedora”, dice Catalina Flores.

“Colaborar con la NASA, aunque sea de manera remota, me ha servido para acercarme al área de la instrumentación astronómica, que para ser sincera nunca ha sido mi fuerte. Por lo mismo la experiencia ha sido desafiante, pero entretenida a la vez: he aprendido muchísimo sobre instrumentación, procesamiento de imágenes, programación, y hasta cómo administrar mejor mi tiempo trabajando a distancia, y avanzamos lo suficientemente bien como para que el proyecto ahora forme parte de mi tesis doctoral”, detalla la estudiante.

El buen progreso del proyecto les permitió, además, presentar los primeros resultados en la conferencia “Telescopios Astronómicos + Instrumentación 2020” de SPIE, la sociedad internacional de óptica y fotónica. Este año, dice Flores, tienen planeado participar en una conferencia sobre exoplanetas organizada por el STScI (Space Telescope Science Institute).

Afrontar desafíos y aprovechar oportunidades

“Al menos en el ámbito académico creo que es importante tomar desafíos aunque puedan parecer riesgosos”, asegura Catalina, ya que su colaboración con la NASA no es la primera decisión que toma a pesar de tener cierta incertidumbre o inseguridad.

“Cuando estaba en el colegio, si bien tenía buenas notas, la única asignatura en que me iba mal era física. No había caso de que la entendiera, simplemente no éramos compatibles. En tercero-cuarto medio recién le tomé algo de cariño, y sabiendo que ya tenía muy mala base, igualmente di la PSU con la idea de estudiar astronomía. Entré a la UNAB, y si bien no sabía qué esperar de mi rendimiento en la carrera, afortunadamente me fue bien y luego fui aceptada en el Doctorado”, relata.

Foto: Patricio Fuentes / La Tercera

“Cuando me ofrecieron participar en este proyecto de la NASA, pensé mucho sobre si ‘estaba a la altura’ o no -sólo por tratarse de la NASA me sentí un poco presionada-, y a pesar de no sentirme muy segura, igualmente acepté. Fue otra decisión medio loca que tomé, pero viendo los resultados creo que valió la pena totalmente”.

A mitad de camino cursando el Doctorado en Astrofísica en nuestra casa de estudios, Catalina destaca que este programa de estudios le da oportunidades a mujeres para colaborar en proyectos de investigación importantes, algo fundamental en miras hacia la paridad de género en STEM.

Finalmente, valora también la accesibilidad de los profesores, la cual “ha sido fundamental para mí, tanto ahora como en mi etapa de pregrado. Siempre están dispuestos a atender dudas de los estudiantes, incluso durante la pandemia. Eso ayuda a mantenerse ‘conectado’ con la carrera y a no quedarse atascado si hay algo que necesitamos aclarar”.

Para conocer más sobre la experiencia de Catalina en la NASA, revisa este reportaje de La Tercera.

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