16 Junio 2026

Canal 13 | Juan Pablo Catalán advierte que deterioro de infraestructura escolar impacta en aprendizajes

el especialista enfatizó que contar con entornos seguros, sin deterioro, adecuados y estimulantes resulta fundamental para favorecer una mayor participación y compromiso de los alumnos con su proceso educativo.

Las deficiencias y deterioro de infraestructura que afectan a escuelas y liceos públicos en distintas zonas del país no solo representan un problema de mantención o seguridad, sino que también tienen consecuencias directas sobre los procesos de aprendizaje de los estudiantes.

Así lo afirmó Juan Pablo Catalán, académico e investigador en Educación de la Universidad Andrés Bello, al analizar en Canal 13 la situación que enfrentan diversos establecimientos administrados por los Servicios Locales de Educación Pública (SLEP). 

Según explicó el especialista, las condiciones físicas de los espacios educativos juegan un rol fundamental en el desarrollo de experiencias pedagógicas efectivas. En ese sentido, destacó que la evidencia científica disponible ha demostrado la estrecha relación entre los entornos escolares y el desempeño de los estudiantes. 

“Hoy día el aporte que nos ha entregado la neurociencia nos dice que los colores, la distribución del mobiliario, los recursos de aprendizaje son claves para que el alumno aprenda más y con mayor motivación”, señaló Catalán. 

El investigador sostuvo que la infraestructura educativa debe entenderse como un componente esencial de la calidad de la enseñanza y no únicamente como un aspecto administrativo o presupuestario. A su juicio, las condiciones materiales de los establecimientos influyen directamente en la motivación, el bienestar y las oportunidades de aprendizaje de niños, niñas y adolescentes. 

Las declaraciones del académico surgen en medio de la preocupación por el estado de conservación de numerosos establecimientos públicos del país, donde persisten problemas estructurales asociados a techumbres, ventanas, escaleras, barandas, sistemas sanitarios y espacios de uso común. 

Para Catalán, la evidencia disponible muestra que el diseño y la calidad de los ambientes escolares tienen un efecto concreto sobre los procesos cognitivos y educativos, por lo que mejorar estos espacios constituye una inversión que impacta directamente en la experiencia formativa de los estudiantes. 

En ese contexto, el especialista enfatizó que contar con entornos seguros, adecuados y estimulantes resulta fundamental para favorecer una mayor participación y compromiso de los alumnos con su proceso educativo.