Arquitectura

En el Parque de las Esculturas de Providencia se mostrará este trabajo que fue resultado de un semestre de trabajo en la práctica creativa que ofreció Diseño de Vestuario y Textil para distintas carreras del Campus Creativo UNAB.

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Después de un semestre de trabajo, se expondrá el resultado de la práctica creativa que ofreció la escuela de Diseño de Vestuario y Textil del Campus Creativo de la Universidad Andrés Bello.

Esta obra textil, que lleva por nombre “Residencia Temporal” se inaugurará el jueves 4 de julio a las 16:00 horas en la galería del Parque de las Esculturas de la Municipalidad de Providencia, ubicado en Av. Santa María #2205. Allí se realizará una pequeña performance donde participarán estudiantes, egresados, académicos y bailarines.

Natalia Urnia, coordinadora de Diseño de Vestuario y Textil y quien lideró esta iniciativa, explicó que “entre todos se desarrolló la idea de cómo construir habitáculos desde el cruce Indumentaria/Arquitectura, más la idea de pensar el futuro de modo colectivo. Esto para concluir en una obra textil que nos haga presente todo lo reflexionado comunitariamente, uniendo todas las generaciones y especialidades”.

En esta experiencia, participaron además las profesoras Piedad Aguilar, Verónica Arcos, Pía Montalva y Carlota du Pontavice, así como también egresadas de las carreras de Artes Visuales y Diseño de Vestuario y Textil, junto a 14 estudiantes de diferentes carreras del Campus Creativo.

Proceso creativo

Cabe destacar que el punto de partida de “Residencia Temporal” fueron diversas charlas con profesionales del diseño – como artistas, arquitectos y diseñadores – con el fin de entender el estado del arte en el uso del textil y cómo éste se posiciona en las distintas ramas del arte y el diseño.

La relación entre el espacio y el acto de habitar es fundamental en “Residencia Temporal”.

Así, dentro de este ciclo se contó con la participación de notables expositores y expositoras que dieron a conocer sus obras y procesos creativos, instancia en la que se generó, además, conversación y discusión sobre su trabajo y correspondientes problemáticas.

Posteriormente, se desarrollaron sesiones de brainstorming, donde conjuntamente y apoyados con material bibliográfico, los participantes comenzaron a dar forma al proyecto. Fue allí donde, definieron la relación entre el espacio y el acto de habitar, entendiendo así las escalas del cuerpo y medidas espaciales de las acciones que realizamos de manera cotidiana.

Una vez listo esto, “tuvimos que concretar nuestra idea. En una primera aproximación, se introdujo el concepto de ‘parapeto’, estructuras aisladas dentro de nuestro habitáculo que, según su forma y ubicación, inducirían a los cuerpos a habitar de una predeterminada manera nuestras estructuras textiles”, contó Francisco Ovalle, estudiante en práctica de la carrera de Arquitectura.

Y, si bien el concepto de “parapetos” no resultó de manera literal, sí fue el puntapié inicial para definir lo que posteriormente fue el montaje. De esta forma, se precisaron varias estructuras separadas que pudieran funcionar de manera autónoma como habitáculos, estando cada una de ellas asociada a una forma de habitar desde el cuerpo y su colectividad.

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