Campus Creativo

El arquitecto de la Universidad Católica, y Master en Gestión Urbana en la École Nationale des Ponts et Chaussées en París, y la Université de Technologie de Compiègne, posee más de 20 años de experiencia desarrollando planes urbanos y proyectos de arquitectura como el Barrio Universitario de Santiago; el Plan Maestro del Barrio Puerto en Valparaíso y el Plan de Reconstrucción de Peralillo; junto con haber participado en las comisiones para la Política Nacional de Desarrollo Urbano, entre otros.

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¿Cómo llegó a la arquitectura y cómo ha sido esta experiencia?
En el colegio, yo era el típico alumno al que le gustaba dibujar y por eso, la arquitectura siempre fue en un camino posible, pero no era una decisión fácil de tomar. Me gustaba todo su lado humanista y también que tenía su lado científico, porque tenía intereses distintos. La arquitectura incluye un poco de varias áreas y además no dejaba completamente fuera el asunto artístico y que en otras carreras me iba a ser imposible de desarrollar. Entré a estudiar sin tener mayor idea de lo que iba a pasar dentro, pero una vez allí, me pareció que era una carrera completa, fascinante y que exigía un componente de pasión que me interesó mucho.

Luego de titularme fui a realizar un postgrado Francia. Es una experiencia transformadora que recomiendo a cualquiera de nuestros estudiantes porque tener una experiencia de vida fuera de Chile no solamente tiene que ver con lo que pasa en la sala de clases, sino que vives en otra cultura, en una ciudad con otras características. Al volver de ese postgrado tenía dos intereses, que era formar una oficina y al mismo tiempo empezar la docencia. Hasta el momento he podido convivir con ambas perfectamente.

De los proyectos de urbanismo en los que has participado, ¿cuál destaca por su aporte a la comunidad?
El Barrio Universitario de Santiago es un proyecto grande y complejo que tuvo como característica principal el hecho de que hubo muchas instituciones presentes y, al mismo tiempo, muchos profesionales participando. Esto exigió coordinación y liderazgo, pero también una dosis muy grande de humildad en el sentido de ser capaz de reconocer que ibas a aportar un grano de arena en un cuerpo mucho mayor.

¿Cuál era su impresión del Campus Creativo?
Yo conocía muy bien a su decano anterior porque me tocó trabajar con él largo tiempo. Conocía los principios generales que lo animaban, pero no había tenido una verdadera interacción, hasta una visita que realicé, oportunidad en que me impresionó mucho su infraestructura y, en segundo lugar, la vitalidad del lugar. El ambiente de producción, de trabajo in situ, de interacción de disciplinas, de movimiento de alumnos y del barrio en el que está ubicado, me pareció sensacional. Llego a Campus Creativo muy desprejuiciadamente y mi primera impresión es que este es un lugar extraordinario, lleno de potencia.

¿Qué le parece el modelo de enseñanza?
Me parece que es muy inusual este tránsito interdisciplinar de alumnos y académicos cuyos currículums les permiten efectivamente moverse -de eso que no podía conciliar el núcleo duro de la disciplina- hacia campos que están más bien en los nichos interdisciplinares. Me parece que eso es lo que se necesita para llegar a soluciones innovadoras. No son los productos habituales que encuentras en otras escuelas, y de ahí su interés.

¿Cuáles serán los principales focos de trabajo en su gestión el Campo Creativo?
Considero que uno no puede llegar con ideas preconcebidas sobre lo que hay que hacer. Yo puedo aportar con lo que he aprendido y, en realidad, lo que hay que hacer acá va a ser el resultado de un proceso de diagnóstico que estamos realizando actualmente entre todo el equipo de trabajo del Campus Creativo que está mirándose a sí mismo con preguntas del tipo cómo lo hemos hecho, qué cosas nos enorgullece, qué asunto podemos cambiar y cómo nos potenciamos hacia el futuro.

De todos modos, hay tres pilares importantes a trabajar: satisfacción, calidad y experiencia. Buscaremos fortalecer el prestigio de estas unidades académica en el medio nacional, que se conozca lo que está ocurriendo acá, y certificar nuestra calidad. El resultado de cómo hacer todo esto dependerá proceso de diagnóstico.

¿Cuáles diría que son sus principales fortalezas para aportar desde el decanato?
Conozco bastante bien el medio laboral y el medio académico relacionado con estas disciplinas. Conozco cómo proceder y cómo avanzar dentro de ellos. Por supuesto que la cultura institucional UNAB es algo nuevo para mí y estoy recién aprendiéndola, pero a pesar de que tengo que trabajar con nuevas reglas del juego, el escenario en el que me voy a mover lo conozco bastante bien.

¿Qué opina respecto al tema del cuidado de la salud mental que pusieron alumnos de arquitectura de la Universidad de Chile?
Encuentro toda la razón de preocuparse por la salud mental. Me parece que es una cuestión fundamental, en especial para los alumnos de las disciplinas creativas. Todo nuestro sistema educativo, desde el preescolar, nos lleva a estructuras más bien rígidas de pensamiento, a soluciones estandarizadas. Las disciplinas creativas requieren de un pensamiento al que el mundo anglosajón llama “pensar fuera de la caja” y en el caso chileno, nuestra caja es súper rígida y es muy difícil mirar por encima. Y eso tiene que ver con la manera en que enseñamos, sobre todo en las universidades tradicionales, con esa estructura de carreras cerradas, donde el tránsito interdisciplinar está más bien acotado o muy limitado. El estrés académico que viven los alumnos de arquitectura y, en general, de todas las disciplinas creativas, tiene que ver con haber sido formado de una manera que no estimuló esas capacidades, por lo tanto, lo que ocurre al interior de estas carreras es un fenómeno complejo que tiene que ver con desestructurar una parte de esa formación.

¿Qué le diría a la comunidad de Campus Creativo?
Estoy muy contento y agradecido de la oportunidad que me dan. Creo que podemos hacer grandes cosas juntos. Quiero que cuenten conmigo como alguien con el que se puede conversar fluidamente. Yo sé que el 90% de las personas que llegan a un cargo de esta responsabilidad hablan de esa política de puertas abiertas. Pero mi caso es así: mi puerta está abierta para que se acerquen para que me planteen los problemas, las cosas que les preocupa, también las cosas que les enorgullece. Ya se lo pedí a todos los Centros de Alumnos del Campus y estoy esperando que lleguen, porque va a ser el inicio de un trabajo fluido con ellos.

 

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