Biobío.cl | Evita saturar el sistema: estos son los casos donde SÍ se justifica ir a la urgencia hospitalaria
Patricia Donoso, directora de la Escuela de Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, explicó que situaciones ameritan las urgencias hospitalarias.
En una nota publicada el 10 de julio por Biobío.cl, la directora de la Escuela de Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Patricia Donoso, explicó que situaciones ameritan la urgencia hospitalaria.
En un escenario de alta ocupación de camas críticas y de consultas por enfermedades respiratorias colmando las atenciones de urgencia, resulta clave saber cuándo es realmente crucial acudir al hospital para no saturar los servicios.
Para Donoso muchas personas siguen consultando en servicios de urgencia por cuadros que podrían resolverse en la atención primaria, mientras otros pacientes con patologías graves requieren atención inmediata.
Los CESFAM, los SAPU y el servicio Salud Responde permiten orientar a las personas y resolver una gran cantidad de consultas sin necesidad de acudir a un hospital.
“Utilizar correctamente la red de salud no significa dejar de consultar cuando existen síntomas importantes, sino acudir al establecimiento adecuado según la gravedad del cuadro. Esto permite entregar una atención más oportuna a quienes realmente presentan una urgencia médica”, explica la experta.
¿Cuándo sí corresponde acudir a urgencias?
La Donoso sostiene que no todos los resfríos o cuadros respiratorios requieren atención hospitalaria. Sin embargo, existen signos de alarma que sí justifican una consulta inmediata. Entre los que destaca:
- Dificultad para respirar o sensación de ahogo.
- Dolor intenso u opresivo en el pecho.
- Pérdida de conciencia o desmayos.
- Convulsiones.
- Sangrados que no se detienen.
- Golpes importantes en la cabeza o fracturas expuestas.
- Fiebre alta en lactantes menores de tres meses.
- Pérdida súbita de fuerza, dificultad para hablar o sospecha de accidente cerebrovascular.
- Reacciones alérgicas graves.
En tanto, otras afecciones como resfrío común, fiebre moderada que responde al tratamiento, dolor de garganta sin dificultad respiratoria o molestias respiratorias leves que no empeoran pueden ser evaluados en un CESFAM o SAPU.
“Utilizar estos dispositivos de manera adecuada contribuye a descongestionar las urgencias y mejora la oportunidad de atención para quienes presentan cuadros graves“, señala Donoso.
English version