15 Septiembre 2025

Barómetro UNAB agosto: economía chilena retoma senda positiva

El último reporte del Instituto de Políticas Púbicas de la Universidad Andrés Bello consignó un aumento intermensual de +4 puntos en el Índice Económico IPP UNAB, el cual analiza 24 variables de interés para la economía nacional. Los avances provinieron principalmente desde los subíndices de expectativas (+8,4) y de situación de los consumidores (+1), mientras que el de situación macroeconómica (-2,4) registró un descenso.

El nuevo informe del Barómetro de la Economía Chilena que presenta de manera mensual el Instituto UNAB de Políticas Públicas reportó que, en agosto, se generaron doce cambios dentro de las 24 variables que monitorea el instrumento: seis fueron en sentido positivo –incertidumbre económica, confianza empresarial, dólar, IPSA, tasa promedio crédito de consumo y la inversión extranjera directa- y seis en dirección negativa -inflación, IMACEC, deudores morosos, confianza de los consumidores, exportaciones y tasa de ocupación-. Estos movimientos, según el reporte del IPP UNAB, impactaron positivamente en el desempeño de la economía en el mes de agosto y reflejarían un aumento de dinamismo al contrarrestar con el mes previo.

Así, de los indicadores que componen el Barómetro, el 16,7% se ubicó en el cuadrante más favorable “bien y mejorando”, correspondientes a la incertidumbre económica, el riesgo, el IPSA y la tasa promedio crédito de consumo. En tanto, en la zona “bien, pero empeorando” se localizó el 12,5%, reuniendo a la inflación, el IMACEC y la tasa de deudores morosos. Un 16,7% se posicionó en el área “mal, pero mejorando”, incluyendo a la confianza empresarial, el dólar, el saldo en cuenta corriente y los depósitos a plazo y la inversión extranjera directa. Un 12,5% de las variables se localizaron en el peor cuadrante “mal y empeorando”, correspondientes a las exportaciones, la confianza de los consumidores y la tasa de ocupación.

En cuanto a las variables que no registraron cambios, el cuadrante “bien y sin cambios” concentra el 25,0% del total, encontrándose a las remuneraciones reales, la deuda neta gobierno, el precio del cobre, la participación laboral, la participación laboral femenina y la tasa de informalidad. En contraparte, el área “mal y sin cambios” agrupó el 16,7% de las variables, correspondientes al desempleo, la tasa hipotecaria, la creación de empleos y el Índice de Avisos Laborales Internet.

Barómetro UNAB agosto

Índice Económico IPP UNAB y subíndices

En el octavo mes del año, el informe de la Universidad Andrés Bello reveló que el Índice Económico IPP UNAB registró un incremento en su variación intermensual de 4 puntos, tras el retroceso registrado en julio. De esta manera, en agosto el Índice IPP UNAB consignó un valor de 20,5 puntos, mayor a los 16,5 alcanzados en el mes anterior.

Subíndice de expectativas

Este subíndice repuntó desde los 29,3 a los 37,7 puntos (+8,4 puntos), impulsando un cambio hacia la zona “bien y mejorando”. Dentro de él, ocurrieron cuatro cambios de zonas, de los cuales tres son positivos y uno negativo.

Los movimientos favorables se registraron en la caída de la incertidumbre económica, que disminuyó desde 115,1 a 108,6 puntos, provocando un desplazamiento desde el cuadrante “bien, pero empeorando” a “bien y mejorando”, resultado que se da tras la exclusión de Chile a los aranceles al cobre anunciados por Estados Unidos. El otro cambio positivo se consignó en la confianza empresarial, que aumentó desde 44,0 a los 45,78 puntos, lo que permitió un desplazamiento desde el cuadrante de “mal y empeorando” a “mal, pero mejorando”, repunte explicado principalmente por las alzas intermensuales en sectores como comercio, industria y minería.

Finalmente, el IPSA alcanzó al 14 de agosto una variación de 37%, superando ampliamente el 25,9% registrado en la misma fecha del mes anterior, desempeño que le permitió un salto desde el cuadrante “bien, pero empeorando” a “bien y mejorando”.

Por el contrario, el cambio negativo corresponde al Índice de Confianza de los Consumidores, que cayó desde 42,7 a 41,6 puntos, provocando un desplazamiento desde el cuadrante “bien y mejorando” a “mal y empeorando”. Según el informe de IPSOS, la baja responde a una caída en las percepciones sobre la situación económica actual del país y del hogar, junto con un leve deterioro en las expectativas a un año.

Subíndice de situación de los consumidores

El subíndice de situación de los consumidores también mostró un incremento en magnitud, pasando de 7,7 a 8,7 puntos (+1 punto), aumento que fue suficiente para generar un cambio de cuadrante desde “bien, pero empeorando” a “bien y mejorando”. En este subíndice hubo cuatro cambios de cuadrante, tres negativos y uno positivo.

El movimiento positivo correspondió a la tasa de crédito de consumo, variable que presentó una caída de 0,29 puntos porcentuales respecto al mismo mes del año anterior, lo que generó un cambio de cuadrante desde “mal y empeorando” a “bien y mejorando” en su posición al interior del Barómetro.

Barómetro UNAB agosto

Las fluctuaciones negativas en este subíndice provinieron desde, en primer lugar, la inflación. Esta variable -que en ediciones anteriores había entregado señales de control y estabilidad acercándose al rango meta del Banco Central- para julio alcanzó un 4,3%, por encima del 4,1% del mes previo. Este aumento, aunque moderado, fue suficiente para generar un cambio de cuadrante desde “bien y mejorando” a “bien, pero empeorando”.

Luego, la tasa de deudores morosos en la población mayor de 18 años presentó un aumento intermensual, pasando de 3,6% a 3,9%, lo que provocó un desplazamiento desde el cuadrante “bien y mejorando” a “bien, pero empeorando”. Por último, la tasa de ocupación, variable que ha sido motivo de preocupación constante, registró una disminución intermensual desde un 56,6% a 56,4%, caída que resultó suficiente para provocar un cambio de cuadrante desde “mal y sin cambios” a “mal y empeorando”.

Subíndice de situación macroeconómica

Por último, el subíndice de situación macroeconómica fue el único que experimentó un descenso en su magnitud y un cambio de cuadrante negativo -desde “mal, pero mejorando” a “mal y empeorando”- al retroceder de -1,8 a -4,2 puntos (-2,4 puntos). En este subíndice, se produjeron cuatro cambios de cuadrante, dos positivos y dos negativos.

Dentro de los cambios positivos se encuentra el dólar, que logró desplazarse desde “mal y empeorando” hacia “mal, pero mejorando” tras una leve apreciación del peso chileno al registrarse un valor del dólar al 14 de agosto de 952,37 pesos, en comparación con los 955,73 pesos registrados en la misma fecha del mes anterior. El segundo cambio favorable corresponde a la inversión extranjera directa, la cual aumentó de 3,4 % a 3,6 %, lo que generó un cambio de cuadrante desde “mal y sin cambios” a “mal, pero mejorando”.

Los cambios negativos provinieron desde el IMACEC, cuyo crecimiento interanual disminuyó levemente desde 3,3% a 3,1%, lo que provocó un desplazamiento desde el cuadrante “bien y mejorando” a “bien, pero empeorando”. Según el informe del Banco Central, este resultado se explicó por una caída en la producción minera, que retrocedió un 9,6% anual, contrarrestando el buen desempeño de sectores como el comercio (+8,9%) y los servicios (+4,1%). En tanto, el segundo movimiento desfavorable se produjo en las exportaciones, que en términos reales registraron una variación interanual de aproximadamente -3,1%, en contraste con el crecimiento de 7,1% observado el mes anterior, lo que provocó un cambio de cuadrante desde “bien y mejorando” a “bien, pero empeorando”. Este retroceso podría estar asociado, en parte, al elevado crecimiento del mes previo, posiblemente impulsado por una sobrerreacción de los mercados ante el anuncio de aranceles estadounidenses al cobre, medida que finalmente no afectó a Chile.

 

Conclusiones de agosto

El análisis del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello concluyó que los movimientos del mes de agosto hicieron que la economía chilena retomara parte del dinamismo perdido en julio tras los avances consignados en los reportes de mayo y junio. Asimismo, el informe destaca las señales positivas provenientes de variables asociadas al entorno económico -como la incertidumbre, la confianza empresarial y el riesgo país- aunque también hace un llamado no olvidar los desafíos persistentes, como la necesidad de consolidar un crecimiento sostenido, generar empleo de calidad y abordar los rezagos en productividad.

Barómetro UNAB agosto

El subdirector del Instituto UNAB de Políticas Públicas, Gonzalo Valdés, señaló que “el dinamismo observado recientemente en la economía chilena responde en gran medida a un fenómeno de expectativas más que a una mejora efectiva en los indicadores macroeconómicos”. Según explicó, “los agentes económicos han mostrado un mayor optimismo, lo que ha impulsado ciertas variables de corto plazo y generado la sensación de un repunte. Sin embargo, la realidad subyacente continúa siendo débil, ya que el desempeño macroeconómico se mantiene en niveles mediocres, sin señales claras de un crecimiento sostenido”.

A juicio del subdirector del IPP UNAB “este contraste entre percepciones y fundamentos podría explicarse, en parte, por el potencial cambio de gobierno en las elecciones próximas. El escenario internacional sigue siendo poco auspicioso, lo que limita las posibilidades de una recuperación robusta y plantea importantes desafíos para la política económica en los próximos meses”.