28 Octubre 2026

Baños de bosque: Terapia Ocupacional UNAB apuesta por esta práctica que gana espacio como herramienta de bienestar y salud mental

Académicos de Terapia Ocupacional de la U. Andrés Bello participaron en una jornada de conexión con la naturaleza en el Embalse Los Aromos, una experiencia orientada a fortalecer el autocuidado, la regulación emocional y el bienestar de quienes forman a los futuros profesionales de la salud.

En una sociedad marcada por el estrés, la sobrecarga laboral y la hiperconectividad, cada vez más estudios y experiencias apuntan a la importancia de recuperar la conexión con la naturaleza como una forma efectiva de promover el bienestar.

Bajo esta premisa, el equipo de Terapia Ocupacional de la Universidad Andrés Bello, sede Viña del Mar, participó en una jornada de Baños de Bosque (Shinrin-yoku) realizada en el Embalse Los Aromos, en Limache, instancia que permitió reflexionar sobre la relevancia de incorporar espacios de pausa y autocuidado en la vida cotidiana.

La actividad fue impulsada por la dirección de carrera y estuvo a cargo de la docente Bianca Puntareli Vicencio, guía certificada en Baños de Naturaleza. A través de ejercicios de respiración consciente, exploración sensorial y momentos de contemplación, los participantes vivieron una experiencia destinada a disminuir los niveles de tensión, favorecer la atención plena y fortalecer la conexión con el entorno natural.

La jornada concluyó con un Círculo de la Palabra, espacio que permitió compartir reflexiones y experiencias sobre el cuidado de la salud mental y la importancia de generar comunidades de apoyo.

“Los Baños de Bosque no son una caminata deportiva ni una clase botánica; son una invitación a detenernos y abrir nuestros sentidos para relacionarnos de manera más consciente con la naturaleza», explicó la académica.

Puntareli añadió que «en un contexto donde el estrés y el agotamiento afectan a muchas personas, estas prácticas contribuyen a la regulación emocional, al bienestar y a reconectar con aquello que muchas veces dejamos de observar en nuestra rutina diaria”.

La experta agregó que, en profesiones vinculadas al cuidado de otros, “es fundamental reconocer que cuidar a quienes cuidan también es una responsabilidad. Promover espacios de autocuidado fortalece no solo la salud de las personas, sino también la calidad de las relaciones humanas y del trabajo que realizamos”.

La experiencia dejó entre los asistentes una sensación generalizada de calma, relajación y mayor conciencia del momento presente. Más allá de una actividad puntual, la jornada permitió relevar el valor de los entornos naturales como aliados para la salud física y mental, además de reafirmar el compromiso de la carrera con una formación integral que reconoce el bienestar como un componente esencial para el desarrollo personal, académico y profesional.