23 Enero 2026

Proyecto Fondecyt de académica UNAB fortalece la escritura argumentativa de futuros profesores en la era de la desinformación

En un contexto donde la escritura es clave para aprender, pensar críticamente y enseñar, contar con métodos efectivos no solo mejora el desempeño universitario: impacta directamente la calidad de la formación docente y, en consecuencia, la educación escolar del futuro.

“A pesar de más de dos décadas de esfuerzos, las universidades chilenas aún no logran superar una de sus dificultades más persistentes: la escritura académica. Cursos, talleres y tutorías se multiplican año a año, pero los resultados no mejoran al ritmo esperado. El desafío es especialmente crítico en la Formación Inicial Docente, donde los futuros profesores deben dominar la escritura para luego enseñarla”.

Con estas palabras la académica investigadora del Programa de Magister en Comprensión Lectora y Producción de Textos de la Facultad de Educación y Ciencias Sociales de la Universidad Andrés Bello (UNAB), Steffanie Kloss, destacó el valor que tiene su proyecto Fondecyt que busca responder una pregunta clave: “¿Cómo enseñar a un estudiante a escribir mejor sus textos argumentativos en una era marcada por la desinformación?”.

En este sentido, Steffanie Kloss advirtió que “la escritura argumentativa es una de las tareas más complejas para los estudiantes. Requiere pensar, organizar ideas, revisar evidencia y construir una postura propia, y, aunque abundan estudios que describen qué tan bien o mal escriben los alumnos, son pocos los que observan directamente cómo se enseña la escritura en el aula”.

Estrategias de enseñanza del proyecto

Este proyecto de investigación evaluará el efecto de dos estrategias de enseñanzas, las cuales son la Pedagogía Basada en el Género, que enseña a escribir entendiendo la estructura y el  propósito comunicativo de cada tipo de texto, y la Escritura Basada en Evidencia, que se trata de un modelo que guía al estudiante a argumentar usando fuentes confiables, investigación empírica, citas bien integradas y razonamientos lógicos.

La iniciativa, además, prueba una tercera condición que combina ambos métodos, con estudiantes de Pedagogía en Educación Básica de tres universidades de la Región de Valparaíso. El estudio aplicará un diseño cuasiexperimental que medirá cómo escriben los estudiantes antes y después de la intervención.

La docente UNAB resaltó que “la investigación observará no solo los textos finales, sino también cómo los estudiantes viven el proceso de escribir. Se analizarán sus guías de trabajo, se aplicarán cuestionarios y se realizarán entrevistas para entender qué métodos les resultan más útiles”.

Steffanie Kloss agregó que “los resultados permitirán determinar la calidad real de la escritura argumentativa en futuros profesores, identificar qué secuencias didácticas funcionan mejor en el contexto de educación superior y proponer un modelo sistemático de Escritura Basada en Evidencia para la escritura argumentativa en el ámbito de la FID.

¿De qué se trata tu proyecto Fondecyt?

Mi proyecto busca evaluar el efecto de dos métodos de enseñanza de la escritura -la Pedagogía Basada en el Género y la Escritura Basada en Evidencia- en la calidad de los ensayos argumentativos producidos por estudiantes de Pedagogía en Educación Básica. Para ello trabajamos con tres universidades de distinta dependencia y aplicamos un diseño cuasiexperimental mixto que permite comparar cómo estos enfoques influyen en el desarrollo de habilidades de escritura en contextos educativos reales, es decir, en la sala de clases. El estudio contempla un cuestionario de escritura académica, un diagnóstico inicial, una secuencia didáctica con diferentes métodos de enseñanza, una evaluación de salida y una entrevista semiestructurada. Recabar información desde múltiples perspectivas nos permite no solo obtener datos cuantificables sobre la calidad de los ensayos producidos, sino también comprender la experiencia de los estudiantes al enfrentarse a esta tarea.

¿Cómo surgió en ti esta iniciativa?

La iniciativa nació al observar que, pese al aumento y diversificación del acceso a la educación superior, persisten desigualdades que se expresan con fuerza en la lectura y escritura académicas. Me preocupó especialmente la presencia del discurso del déficit, que responsabiliza a los estudiantes por sus dificultades, sin considerar sus trayectorias, saberes y contextos. Esto me llevó a buscar métodos de enseñanza que no solo apoyen la escritura, sino que también reconozcan las capacidades de los estudiantes y generen oportunidades efectivas de aprendizaje.

3.- Cuáles son los puntos clave de tu investigación?

La comparación rigurosa entre dos métodos de enseñanza de la escritura: Pedagogía Basada en el Género y Escritura Basada en Evidencia, el análisis de textos producidos por estudiantes de primer y tercer año para comprender cómo influye su inserción disciplinar en la escritura, el uso de un diseño cuasiexperimental factorial y un enfoque mixto, que combina mediciones cuantitativas con análisis cualitativos, la participación de tres universidades de distinta dependencia, lo que permite observar cómo operan las estrategias de enseñanza en contextos diversos.

¿Por qué es importante tu investigación?

Porque aporta evidencia concreta sobre cómo enseñar a escribir de manera más efectiva en la formación inicial docente, un ámbito crucial para el sistema educativo. Además, contribuye a superar el discurso del déficit, promoviendo prácticas pedagógicas que reconocen y potencian las capacidades de los estudiantes. Sus resultados pueden orientar políticas universitarias, mejorar programas de acompañamiento académico y, en el largo plazo, fortalecer la calidad educativa del país a través de profesores mejor preparados.

Cuando mejoramos la escritura argumentativa de los futuros profesores, fortalecemos su capacidad de pensar, enseñar y acompañar a sus propios estudiantes. Ese impacto se multiplica en las escuelas. Llevamos al aula universitaria un enfoque propio de las ciencias: la evidencia rigurosa. Es un paso decisivo para construir una formación docente más justa, consciente y exigente.

Una contribución con impacto nacional

El proyecto aspira a cerrar un ciclo completo: diagnosticar, diseñar, enseñar, evaluar y luego transferir la metodología a instituciones de educación superior de todo el país.

En este sentido, vale decir que se están realizando una serie de actividades que buscan extender los resultados de este proyecto a toda la comunidad, como por ejemplo el webinar «I Jornada de Escritura y retroalimentación», que apuntó a revisar la relación entre la Inteligencia Artificial y la práctica docente.

En un contexto donde la escritura es clave para aprender, pensar críticamente y enseñar, contar con métodos efectivos no solo mejora el desempeño universitario: impacta directamente la calidad de la formación docente y, en consecuencia, la educación escolar del futuro.