Agricultura | Más mascotas y menos hijos: psicóloga explica qué hay detrás de este fenómeno en Chile
Miriam Pardo, académica de la carrera de Psicología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, explicó los motivos por qué los chilenos prefieren tener mascotas antes que hijos.
En una nota publicada el 23 de septiembre por Agricultura, la académica de la carrera de Psicología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Miriam Pardo explicó los motivos de por qué los chilenos prefieren tener mascotas antes que hijos.
Chile atraviesa una transformación demográfica y cultural que está modificando la composición de los hogares. El fenómeno refleja una tendencia cada vez más visible: las mascotas han pasado de ocupar un lugar secundario a convertirse en integrantes fundamentales de la vida familiar.
Según explica Pardo, «las mascotas ya no ocupan un lugar periférico en la vida familiar. Lo que observamos es una transformación cultural relevante, donde las personas construyen nuevas formas de acompañarse, cuidarse y expresar afecto».
Muchas parejas optan por privilegiar su desarrollo profesional o determinadas metas de vida antes que asumir la crianza de un hijo.
«Hoy vemos más personas viviendo solas, familias en espacios habitacionales más reducidos y una postergación de la maternidad y la paternidad asociada tanto a razones económicas como a proyectos personales», explicó la académica.
Desde el punto de vista psicológico, el vínculo con las mascotas responde a una necesidad profundamente humana: la de establecer apegos significativos.
“Los seres humanos buscamos vincularnos y las mascotas generan relaciones afectivas importantes que brindan satisfacción emocional. Lo que está en juego son experiencias de compañía, protección y reciprocidad emocional”, señala Pardo.
La académica explica que quienes conviven con animales organizan gran parte de sus rutinas en función de ellos. “Las personas se preocupan de su bienestar, celebran cuando están sanos, experimentan alegría con su compañía y también sufren cuando se enferman», indicó la académica.
Finalmente, Aunque el fenómeno puede parecer una sustitución, la experta descarta una equivalencia directa entre ambos roles.
“Las mascotas satisfacen necesidades relacionadas con la compañía, el apego y el sentido de pertenencia. Sin embargo, no es correcto equipararlas a un hijo”, sentenció Pardo.
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