Agricultura | ¿La pizza es siempre comida chatarra? Especialista derriba los mitos más comunes
Janet Cossio, académica de la carrera de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, explicó los principales mitos respecto al consumo de pizza.
En una nota publicada el 9 de febrero por Agricultura, la académica de la carrera de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Janet Cossio, explicó los mitos y verdades sobre la pizza.
La pizza es una de las comidas más populares del mundo, pero también una de las más cuestionadas desde el punto de vista nutricional.
Su presencia en celebraciones, reuniones familiares y pedidos a domicilio ha reforzado la idea de que es, inevitablemente, una comida “chatarra”. Pero esta percepción no siempre es acertada.
“La pizza no es intrínsecamente comida chatarra. Su impacto en la salud depende de la calidad de los ingredientes, el tamaño de la porción y la alimentación general de cada persona. Ningún alimento, por sí solo, define el estado de salud”, explicó Janet Cossio.
A propósito del Día Mundial de la Pizza, la especialista desmintió algunos de los mitos más frecuentes sobre esta deliciosa preparación.
1. “La pizza siempre es comida chatarra” (FALSO)
La pizza puede formar parte de una alimentación equilibrada si se elabora con ingredientes saludables y se consume ocasionalmente.
El problema radica en las versiones industriales o ultra procesadas, con altos niveles de sodio y grasas saturadas. En cambio, una pizza casera o artesanal bien preparada puede aportar nutrientes esenciales.
2. “Todas las pizzas contienen demasiada grasa y sal” (FALSO)
El contenido de grasa y sodio depende de la receta.
Las pizzas con masa refinada, embutidos y grandes cantidades de queso concentran más grasas saturadas. Pero si se utiliza masa integral, aceite de oliva o canola y una cantidad moderada de queso, estos excesos pueden reducirse significativamente.
3. “La pizza no aporta nutrientes beneficiosos” (FALSO)
Una pizza con salsa de tomate natural puede ser fuente de licopeno, un antioxidante que protege las células.
Además, añadir verduras como champiñones, brócoli, cebolla, choclo, palta o piña enriquece el plato con vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes.
4. “Comer pizza afecta la salud incluso de forma ocasional” (FALSO)
“El problema no es el consumo esporádico de pizza, sino los hábitos alimentarios mantenidos en el tiempo”, aclaró Cossio.
Dieta frecuente en grasas saturadas y sodio aumenta el riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares, pero un consumo ocasional, en el contexto de un estilo de vida activo, no representa un riesgo.
5. “La pizza no puede ser una comida equilibrada” (FALSO)
Una pizza puede ser completamente balanceada si se escogen bien los ingredientes.
La masa integral aporta fibra, las verduras aumentan el valor nutricional, y las carnes blancas, como pollo o pescado, suman proteínas de buena calidad.
La clave está en controlar las porciones y mantener una alimentación variada.
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