Agricultura | ¿La miel sirve y el limón no? Los mitos y verdades sobre la tos en invierno
Sandra Díaz, académica de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, explicó como disminuir los efectos de la tos durante el invierno.
En una nota publicada el 24 de junio por Agricultura, la académica de la Facultad de Enfermería de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Sandra Díaz, explicó que medidas sirven para aplacar la tos durante el invierno.
Con la llegada del invierno, la tos vuelve a convertirse en uno de los síntomas más frecuentes en los hogares chilenos. Frente a ella, muchas personas recurren automáticamente a recetas tradicionales como miel, limón, infusiones o inhalaciones de vapor, convencidas de que acelerarán la recuperación.
Sin embargo, no todos estos remedios tienen evidencia científica y algunos incluso pueden representar un riesgo para la salud.
«La miel es el remedio natural con mayor respaldo científico para disminuir la intensidad de la tos nocturna en niños mayores de un año y en adultos. Además, los líquidos tibios ayudan a mantener hidratadas las vías respiratorias y alivian la irritación de la garganta», explica Díaz.
Los mitos más comunes
No todos los remedios caseros funcionan de la misma manera. El limón, por ejemplo, no tiene un efecto directo sobre la tos y su principal aporte es la vitamina C. Del mismo modo, las inhalaciones de vapor generan una sensación de alivio, pero no existe evidencia sólida de que aceleren la recuperación de una infección respiratoria.
La especialista advierte que “muchas veces confundimos una sensación de bienestar con un tratamiento efectivo. Algunos remedios pueden aliviar molestias, pero eso no significa que estén actuando sobre la causa del problema”.
Los errores que pueden poner en riesgo la salud
Uno de los principales riesgos es pensar que todo lo natural es seguro. La miel nunca debe administrarse a menores de un año por el riesgo de botulismo infantil, mientras que los ungüentos mentolados o con alcanfor no se recomiendan en bebés menores de dos años porque pueden irritar las vías respiratorias y provocar broncoespasmos.
También existe un peligro frecuente durante el invierno: la automedicación. “Muchas personas mezclan distintos jarabes o combinan medicamentos con infusiones sin saber que pueden duplicar principios activos o generar interacciones. Incluso usar un antitusivo junto con un expectorante puede favorecer la acumulación de secreciones y aumentar el riesgo de complicaciones como una neumonía“, explica Díaz.
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