30 Abril 2026

Agricultura | Estudio reveló que soledad en la adolescencia impacta la salud hasta la adultez: afecta el ejercicio y el sueño

Rodrigo Yáñez, académico de la carrera de Educación Física de la U. Andrés Bello, advirtió de los efectos de la soledad en la salud de las personas.

En una nota publicada el 30 de abril por Agricultura, el académico de la carrera de Educación Física de la U. Andrés Bello, Rodrigo Yáñez, analizó como la soledad puede afectar en la salud de las personas.

El experto participó en un estudio internacional publicado en la revista Child and Adolescent Psychiatry and Mental Health, que siguió a más de 20 mil personas desde su adolescencia hasta la adultez, durante un período de entre 22 y 24 años.

Hábitos saludables sostenidos

Los resultados son contundentes. En la adolescencia, solo una minoría cumplía con las tres recomendaciones al mismo tiempo, y esa cifra disminuyó aún más al analizar quiénes lograron mantener estas conductas saludables hasta la adultez.

Menos del 2% de los participantes cumplió de forma sostenida con actividad física, tiempo de pantalla y sueño adecuados a lo largo del tiempo.

Pero el panorama fue aún más complejo entre quienes reportaron sentirse solos o socialmente aislados durante su juventud. El estudio evidenció que los adolescentes que se sentían solos tenían menor probabilidad de cumplir con las recomendaciones de actividad física y sueño, tanto en la adolescencia como más de dos décadas después.

“Este efecto fue especialmente marcado en mujeres, donde la soledad se asoció a un menor cumplimiento de actividad física, sueño adecuado y del conjunto completo de hábitos saludables”, comentó Yáñez.

Además, el investigador añadió que «a diferencia de la soledad, el aislamiento no mostró una relación clara con el sueño, lo que refuerza la idea de que no se trata de conceptos idénticos, aunque estén relacionados».

Diferencias entre soledad y aislamiento

Uno de los aportes clave del estudio es distinguir entre ambos fenómenos. La soledad tiene un componente emocional y subjetivo, mientras que el aislamiento social se refiere a la cantidad de vínculos y encuentros.

Según plantea el académico e investigador de la UNAB, “la soledad estaría más vinculada a problemas de sueño, debido a mayores niveles de estrés, alerta emocional y malestar psicológico»

«En cambio, el aislamiento afecta principalmente la participación en actividades físicas, muchas de las cuales en la adolescencia tienen un componente social, como deportes en equipo o actividades recreativas grupales», añade el académico

Finalmente, Rodrigo Yáñez advierte que “estas trayectorias de comportamiento pueden consolidarse desde edades tempranas y mantenerse en el tiempo, influyendo en el riesgo de enfermedades físicas y mentales en la adultez”.

Por eso, subraya el investigador “la necesidad de abordar la soledad y el aislamiento social como factores de salud pública, especialmente en niños y adolescentes”.

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