08 Julio 2026

Académico UNAB participó en proyecto que desarrolla ayudas técnicas para personas en situación de discapacidad

La iniciativa permitió crear soluciones personalizadas a través de tecnologías de fabricación digital, fortaleciendo la autonomía de los participantes y el trabajo colaborativo entre la academia, el sistema de salud y la comunidad.

Una importante participación tuvo el académico de Terapia Ocupacional de la Universidad Andrés Bello, Francisco Castro, en una ceremonia realizada en la U. Técnica Federico Santa María (UTFSM), que finalizó el proyecto FONDART “Co-diseño de ayudas técnicas con grupos de personas en situación de discapacidad, mediante tecnologías de fabricación digital”, iniciativa que desarrolló soluciones personalizadas para favorecer la autonomía y la participación de personas con limitaciones funcionales.

El proyecto reunió a académicos, estudiantes, profesionales de la salud y usuarios del CESFAM Quebrada Verde de Valparaíso, quienes participaron activamente en el diseño, evaluación y validación de ayudas técnicas elaboradas mediante impresión 3D y adaptadas a las necesidades de cada participante.

Como parte del cierre, doce usuarios recibieron sus kits personalizados, destinados a facilitar actividades de la vida diaria y promover una mayor independencia.

Aporte de académico UNAB

La iniciativa contó con la participación del académico de Terapia Ocupacional de la Universidad Andrés Bello, Francisco Castro, quien actuó como vínculo entre el equipo académico y la comunidad durante todo el proceso de trabajo colaborativo.

El académico destacó que uno de los principales aportes del proyecto fue incorporar a las personas beneficiarias en cada etapa del diseño de las ayudas técnicas. En ese sentido, afirmó que “la participación activa de las personas en el diseño de las ayudas técnicas permite generar soluciones más pertinentes y funcionales, pero también fortalece aspectos tan relevantes como la autoestima, la percepción de autonomía y la confianza para desenvolverse en las actividades cotidianas”.

Castro agregó que este tipo de experiencias demuestra el potencial que tiene el trabajo interdisciplinario cuando la innovación tecnológica responde directamente a las necesidades de las personas.

En esa línea, el experto explicó que estas iniciativas adquieren verdadero sentido cuando “se construyen de manera colaborativa entre la academia, los equipos de salud y la comunidad”, favoreciendo el desarrollo de soluciones con impacto social.

El proyecto benefició a personas con diagnósticos como artritis reumatoide, artrosis de mano, secuelas de accidente cerebrovascular y fibromialgia, entre otras condiciones que dificultan actividades relacionadas con el autocuidado, la alimentación, el vestido y las tareas domésticas.

A partir de una metodología participativa, los usuarios identificaron sus principales necesidades y trabajaron junto a profesionales del diseño y la ingeniería para desarrollar dispositivos adaptados a su realidad.

Durante la jornada de cierre también se presentaron los principales resultados de la iniciativa, destacando el valor del co-diseño como estrategia para impulsar la innovación con impacto social y fortalecer la vinculación entre las universidades, los equipos de salud y las comunidades.

Asimismo, los participantes compartieron sus experiencias y valoraron haber sido protagonistas en la creación de las soluciones que utilizarán en su vida cotidiana.

Con su participación en este proyecto, la Universidad Andrés Bello reafirma su compromiso con el desarrollo de iniciativas interdisciplinarias que promueven la inclusión, la innovación y la generación de soluciones centradas en las personas, contribuyendo al mejoramiento de su calidad de vida.