Académicas UNAB destacan en la Tabla Periódica 2026 de las Mujeres Científicas
Cuatro docentes e investigadoras de la Universidad Andrés Bello fueron reconocidas en la iniciativa impulsada por de la Biblioteca del Congreso Nacional en el día internacional de la Mujer y la Niña en ciencia, cuyo objetivo es destacar el aporte femenino al desarrollo científico del país y que busca visibilizar trayectorias que han generado impacto en investigación, innovación, políticas públicas y formación de las nuevas generaciones.
La ciencia chilena continúa avanzando en la visibilización del trabajo de mujeres que, desde distintas disciplinas, han contribuido de manera significativa al desarrollo del conocimiento, la innovación tecnológica y la toma de decisiones basadas en evidencia. En ese contexto, la Biblioteca del Congreso Nacional (BCN) presentó la actualización 2026 de su Tabla Periódica de las Mujeres Científicas Chilenas, una iniciativa de divulgación que reconoce a investigadoras destacadas por su trayectoria, aporte al país y rol en la generación de conocimiento.
En esta nueva versión, cuatro académicas de la Universidad Andrés Bello fueron incluidas en la tabla, consolidando el posicionamiento de la casa de estudios como una institución comprometida con la excelencia académica, la investigación de impacto y la promoción de la equidad de género en ciencia. Se trata de Francisca Blanco, Carla Taramasco, María Paz Bertoglia y Elise Servajean, cuyas áreas de trabajo abarcan desde la biología molecular vegetal y la salud pública, hasta la inteligencia artificial, la salud digital y la astronomía aplicada.
La Tabla Periódica de las Mujeres Científicas de la BCN, inspirada en el tradicional esquema de la tabla periódica de los elementos, busca acercar la ciencia a la ciudadanía mediante un formato didáctico y accesible, donde cada “elemento” representa a una científica chilena cuyo trabajo ha sido relevante para el país, tanto en el ámbito académico como en la vinculación con el entorno y la incidencia pública.
Carla Taramasco: innovación, salud digital e inteligencia artificial
En el ámbito de la tecnología aplicada a la salud, Carla Taramasco ha sido una figura clave en el desarrollo de soluciones innovadoras con impacto directo en la gestión sanitaria. Académica UNAB y directora del Instituto de Tecnología para la Innovación en Salud y Bienestar, su trabajo ha contribuido a modernizar sistemas de vigilancia epidemiológica y fortalecer la toma de decisiones basada en datos.
La inclusión de Taramasco en la Tabla Periódica de las Mujeres Científicas reconoce una trayectoria marcada por la interdisciplinariedad, la transferencia tecnológica y la colaboración con organismos públicos. Para la investigadora, este tipo de iniciativas tiene un valor que trasciende lo individual.

“Ser parte de este reconocimiento es un honor que representa el esfuerzo colectivo de equipos interdisciplinarios que han trabajado durante años para desarrollar soluciones reales. Espero que esta visibilidad inspire a niñas y jóvenes a creer que la tecnología, la ciencia de datos y la innovación también son espacios donde las mujeres pueden liderar”, afirmó.
Taramasco también destacó el rol de la universidad en generar entornos que promuevan la innovación y la equidad. “Las instituciones tienen una responsabilidad clave en abrir oportunidades, fomentar liderazgos femeninos y apoyar trayectorias científicas diversas”, añadió.
María Paz Bertoglia: epidemiología y salud pública
Desde el ámbito de la salud pública, María Paz Bertoglia, profesora asociada e investigadora del Instituto de Salud Pública UNAB e integrante del Centro de Investigación de Resiliencia a Pandemias (CRP), ha desarrollado una destacada trayectoria en epidemiología, políticas sanitarias y análisis de datos para la toma de decisiones.
Su trabajo ha sido especialmente relevante en contextos de crisis sanitaria, donde la evidencia científica resulta fundamental para orientar estrategias de prevención, control y comunicación de riesgos. Al ser consultada por este reconocimiento, Bertoglia destacó la importancia de visibilizar el rol de las mujeres en áreas estratégicas para el bienestar de la población.

“Al principio me invadió el síndrome del impostor, una sensación que muchas mujeres científicas conocemos bien. Luego entendí que este reconocimiento no es solo personal, sino que representa el trabajo de equipos completos y la necesidad de mostrar que las mujeres también estamos aportando desde la epidemiología y la salud pública, especialmente en espacios donde se toman decisiones relevantes para el país”, señaló.
Asimismo, enfatizó que aún existen barreras estructurales que dificultan la participación equitativa de mujeres en ciencia, particularmente en cargos de liderazgo. “La visibilidad importa, porque permite abrir espacios, cuestionar prejuicios y generar referentes para las nuevas generaciones”, agregó.
Francisca Blanco: biología molecular vegetal y formación de capital humano
En el campo de la biología molecular vegetal, Francisca Blanco, académica e investigadora UNAB y directora del Doctorado en Biociencias Moleculares, ha centrado su trabajo en el estudio de mecanismos moleculares que permiten a las plantas adaptarse a condiciones adversas, una línea de investigación con alta relevancia en un contexto de cambio climático y seguridad alimentaria.

Su inclusión en esta selecta selección de mujeres científicas reconoce no solo su trayectoria investigativa, sino también su rol en la formación de capital humano avanzado y en la construcción de comunidades científicas colaborativas.
“Este reconocimiento es también para los equipos con los que he trabajado a lo largo de los años. La ciencia se construye de manera colectiva, y visibilizar a mujeres científicas ayuda a mostrar que existen múltiples caminos para desarrollar una carrera en investigación”, sostuvo.
Blanco destacó, además, la necesidad de seguir avanzando en políticas institucionales que promuevan la equidad de género. “Aunque hemos avanzado, todavía existen brechas importantes en acceso a financiamiento, liderazgo y reconocimiento. Iniciativas como esta ayudan a acortar esas distancias”, indicó.
Elise Servajean: astronomía, datos e inteligencia artificial
Elise Servajean, doctora en astronomía y directora de la Plataforma de Inteligencia Artificial de la Universidad Andrés Bello, ha desarrollado una carrera orientada a la aplicación de tecnologías avanzadas al análisis de grandes volúmenes de datos científicos.

Su trabajo se sitúa en la intersección entre astronomía, ciencia de datos e inteligencia artificial, áreas que han experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años y que resultan estratégicas para el desarrollo científico del país. Para Servajean, la visibilidad de las mujeres en la ciencia es un factor clave para diversificar el ecosistema científico.
“Mostrar referentes femeninos es fundamental para que niñas y jóvenes comprendan que la ciencia es un espacio abierto, diverso y colaborativo. Cuando las estudiantes ven a mujeres liderando proyectos científicos complejos, entienden que ellas también pueden ocupar esos espacios”, señaló.
Además, subrayó que la diversidad no solo es una cuestión de equidad, sino también de calidad científica. “Equipos diversos generan mejores preguntas, soluciones más creativas y una ciencia más robusta”, enfatizó.
Criterios de selección
Las 118 seleccionadas corresponden a diez áreas de las ciencias que son: astronomía; biología, zoología y botánica; ciencias agropecuarias, marinas y medio ambientales; física; geología; ingeniería, tecnología e innovación; matemáticas; medicina, biotecnología, bioquímica; paleontología; química.
La iniciativa busca reconocer el papel clave que desempeñan las mujeres en la comunidad científica chilena. Los criterios de selección fueron:
- Premios nacionales e internacionales: mujeres que han recibido reconocimientos por su contribución científica.
- Pioneras: mujeres que incursionaron en un campo científico exclusivamente masculino.
- Aporte a la Divulgación: científicas que contribuyen a hacer más accesible el conocimiento.
- Generación de conocimiento: mujeres destacadas por su contribución al conocimiento en el campo científico en el que se desenvuelven.
- Trayectoria académica: científicas destacadas por su aporte a la formación de nuevas generaciones.
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