Académica UNAB participó en el primer informe mundial sobre negocios y biodiversidad
Olga Barbosa, directora del CIS UNAB y directora alterna del IEB, representó a Chile en la elaboración de este informe del IPBES, que fue aprobado por más de 150 gobiernos y que advierte que la pérdida de biodiversidad es un riesgo económico a nivel global.
El primer Informe sobre Negocios y Biodiversidad de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES por sus siglas en inglés) fue aprobado el pasado 9 de febrero por más de 150 gobiernos durante la 12ª sesión plenaria de la organización, realizada en Manchester, Reino Unido.
El documento marca un hito al evaluar, por primera vez y de manera integral, cómo la pérdida de biodiversidad representa un riesgo económico sistémico para las empresas, los mercados y las inversiones a nivel mundial, junto con proponer 100 soluciones para estos diferentes sectores.
En la instancia participó como representante de Chile la académica Olga Barbosa, directora del Centro de Investigación para la Sustentabilidad de la Universidad Andrés Bello (CIS UNAB) y directora alterna del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB), quien fue parte del proceso de desarrollo y aprobación del informe.
El reporte analiza la relación entre la actividad empresarial y la biodiversidad, identificando no solo sus impactos negativos, sino que la forma por la cual los negocios dependen de diferentes componentes de la naturaleza para evaluar riesgos, y sobre todo oportunidades para transitar hacia modelos productivos más sostenibles.
Entre sus principales conclusiones, advierte que la degradación de los ecosistemas no solo compromete la estabilidad ambiental, sino también la seguridad financiera y el desarrollo económico a largo plazo.
Negocios y biodiversidad: un riesgo económico global
De acuerdo con el informe, múltiples sectores productivos —como la agricultura, la pesca, la minería, la infraestructura y la energía— dependen directa o indirectamente de los servicios ecosistémicos. Sin embargo, muchas actividades empresariales continúan generando presiones significativas sobre la biodiversidad, lo que aumenta la exposición a riesgos regulatorios, reputacionales y financieros.
“Este informe es especialmente relevante porque pone en evidencia que la pérdida de biodiversidad no es solo un problema ambiental, sino también un riesgo económico global”, explicó Olga Barbosa, agregando:
Las empresas dependen de la naturaleza mucho más de lo que se reconoce, y cuando los ecosistemas se degradan, se afectan las cadenas de suministro, la estabilidad de los mercados y el bienestar de las comunidades.
La académica agregó que el documento ofrece herramientas concretas para que el sector privado integre la biodiversidad en la toma de decisiones, incluyendo la medición de impactos y dependencias, la gestión de riesgos y la adopción de modelos de negocio que sean compatibles con la conservación.
Ciencia para la toma de decisiones
El informe fue elaborado durante un periodo de tres años, por 79 expertos de 35 países -entre ellos Chile. El texto fue sometido a un proceso de revisión científica y negociación intergubernamental, culminando con su aprobación en la plenaria de la IPBES. Este procedimiento asegura que sus conclusiones cuentan con respaldo científico y legitimidad política.
Según la académica, la participación de nuestro país en estas instancias es clave para incorporar la mejor evidencia científica en el diseño de políticas públicas y estrategias empresariales.
“Como país altamente dependiente de sus recursos naturales, necesitamos avanzar hacia una economía que reconozca los límites ecológicos. Este informe entrega una base sólida para fortalecer regulaciones, incentivos y estándares que promuevan prácticas empresariales responsables con la biodiversidad”, señaló.
Asimismo, destacó que el desafío no recae únicamente en los gobiernos:
El sector financiero y las empresas tienen un rol fundamental. Integrar la biodiversidad en las decisiones de inversión no es solo una acción ética, sino una medida de gestión de riesgos y de proyección de largo plazo, sin embargo, los gobiernos deben generar condiciones habilitantes para que este cambio ocurra.
“El mensaje central del informe es claro: proteger la biodiversidad no es un costo, sino una inversión en resiliencia y estabilidad económica. La ciencia está mostrando que la naturaleza es la base de nuestras economías y que su degradación tiene consecuencias profundas”, concluyó la directora del CIS UNAB.
La participación de Olga Barbosa en la 12ª sesión plenaria de IPBES refuerza el compromiso de la Universidad Andrés Bello con la generación de conocimiento científico de alcance global y con la incidencia en espacios internacionales de toma de decisiones.
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Las empresas dependen de la naturaleza mucho más de lo que se reconoce, y cuando los ecosistemas se degradan, se afectan las cadenas de suministro, la estabilidad de los mercados y el bienestar de las comunidades.
El sector financiero y las empresas tienen un rol fundamental. Integrar la biodiversidad en las decisiones de inversión no es solo una acción ética, sino una medida de gestión de riesgos y de proyección de largo plazo, sin embargo, los gobiernos deben generar condiciones habilitantes para que este cambio ocurra.