08 Octubre 2026

24 Horas | El ‘peligro silencioso’ de las muelas del juicio: cuándo realmente se deben sacar

Gabriel Salinas, académico de la carrera de Odontología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, explicó cuando es el momento ideal para retirar las muelas del juicio.

En una nota publicada el 8 de octubre por 24 Horas, el académico de la carrera de Odontología de la U. Andrés Bello, sede Viña del Mar, Gabriel Salinas, explicó cuando es el momento para retirar las muelas del juicio.

Mientras que algunas personas se desprendieron de ellas en su adolescencia o juventud, otras han llegado a los 30, 40 o más años conservando sus cuatro muelas del juicio intactas.

Ante esto, surge una duda frecuente: ¿qué sucede si nunca se extraen estos terceros molares? La respuesta de los especialistas derriba mitos generalizados.

Salinas explica que para que un tercer molar permanezca sano idealmente debe haber erupcionado por completo, encontrarse en una posición correcta, contar con espacio suficiente, formar parte de una mordida funcional y, sobre todo, permitir una higiene bucal adecuada. El conflicto surge cuando alguna de estas condiciones no se cumple.

El peligro silencioso: cuando el dolor no es un indicador

Uno de los errores más comunes es asumir que la ausencia de dolor equivale a salud dental. «Un tercer molar puede estar generando enfermedad sin producir dolor», advirtió Salinas.

Cuando una muela del juicio queda retenida en el hueso, parcialmente cubierta por la encía o crece de forma incorrecta, se dificulta la limpieza y se abren paso diversas complicaciones:

  • Pericoronitis: inflamación e infección de los tejidos que rodean a una muela parcialmente erupcionada, capaz de provocar dolor, hinchazón y dificultad para abrir la boca
  • Caries: pueden desarrollarse tanto en la muela del juicio como en el segundo molar vecino, debido a la acumulación de placa y restos de alimentos propiciada por la mala posición de las piezas
  • Quistes maxilares: cada muela del juicio se forma dentro de un saco de tejido en el hueso maxilar; si queda retenida por completo, este saco puede llenarse de líquido y transformarse en un quiste que crezca silenciosamente, comprometiendo el hueso y los dientes cercanos

Finalmente, Salinas sentenció que tener muelas del juicio no constituye un problema en sí mismo; el verdadero riesgo radica en asumir que, por el hecho de no doler, nunca necesitan la revisión de un especialista.

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