Derecho Concepción recibió Puntaje Regional PSU

Escrito por Carolina Yacoman

22 enero, 2014

Amante de la escritura y la lectura, sacó 829 puntos en Lenguaje. Desde la Universidad Andrés Bello, espera no sólo desarrollarse en su carrera, sino ser un aporte a la literatura.

Un desayuno de bienvenida con el Vicerrector de la Sede Concepción, Dr. Octavio Enríquez, y el director de la carrera de Derecho, Boris Fiegelist, tuvo la estudiante de Derecho María José Angulo, quien obtuvo Puntaje Regional PSU en Lenguaje, con 829 puntos.

María José, de 18 años, comenta que a la hora de elegir universidad, la UNAB jugó un papel decisivo, pues no sólo tenía muy buenas referencias académicas, de la malla de la carrera y del cuerpo docente; sino que le permitía desarrollar otras áreas extra académicas.

Conoció la Universidad tras participar del último Interescolar de Cuentos en Español, donde mostró su otra faceta: la literatura. “Tengo un proyecto de vida más allá de la carrera. Me gustaría crear una fundación u ONG que promoviera la escritura en Chile, especialmente en la región. Derecho será la base de mi formación, el resto lo aprenderé de mi experiencia universitaria”, dice.

Ex alumna del Colegio Arturo Prat, de Talcahuano, donde egresó con un promedio de 6.7, dio sus primeros pasos como amante de las letras formando y liderando un grupo de 25 jóvenes que escribían ensayos, cuentos, novelas de manera constante. Hoy lee “Hijo de ladrón”, de Manuel Rojas, aunque se declara admiradora de García Márquez y de novelas modernas.

Agrega que le gustaría aportar en esta materia. “No existe una cultura de respeto por las habilidades humanistas en Chile. No se valora y eso me da pena. Es como si no fuera tan importante tener buenas notas en Lenguaje como si las tuvieras en Matemáticas”.

Esfuerzo recompensado

Primera generación universitaria de su familia, María José relata que estaban celebrando el ascenso a capitán (de la Marina) de su padre, junto a su mamá y hermano Diego, cuando recibió el llamado del Consejo de Rectores para felicitarla por su puntaje. “Lloré, porque no me lo esperaba”.

No hizo preuniversitario y las idas al colegio no siempre fueron fáciles. Vivió de séptimo a octavo básico en la Isla Quiriquina, donde debía tomar el transbordador de las 7 am para poder llegar a clases. Si el tiempo estaba malo, quedaban aislados. La clave de su éxito es, simplemente, su pasión por la lectura y escritura, que la han llevado a desarrollar un vocabulario y comprensión lectora mejor que el promedio de los jóvenes de su edad.

arolina Yacoman
cyacoman@unab.cl