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Elección de gobernadores regionales, aumentaría el peso de autoridades santiaguinas, por baja cantidad de votantes y menor visibilidad.

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Mientras el Gobierno estudia la factibilidad de separar, administrativa y políticamente, la provincia de Aconcagua de la Región de Valparaíso, investigadores del Centro de Políticas Públicas de la U. Andrés Bello (UNAB), Álvaro Bellolio y Gonzalo Valdés, advierten que la medida podría no aportar a una descentralización efectiva, sobre todo, estando próxima la elección de gobernadores regionales.

El problema de esta medida, la cual se sumaría a las regiones ya creadas de Arica y Parinacota, Los Ríos y Ñuble, advierten los investigadores, estaría en que bajo la actual división territorial elegir estos cargos podría concentrar aún más el poder político debido a la baja visibilidad y votantes que tendrían las nuevas regiones.

“El futuro gobernador santiaguino representará al 40% de la población nacional, cerca de 10 veces más votantes que los gobernadores regionales y gestionando un presupuesto varias veces superior. El estudio advierte que este desbalance, dificultará que los liderazgos regionales compitan con la futura autoridad santiaguina en elecciones nacionales, concentrando el poder político en Santiago”, explicó Gonzalo Valdés, Director de Estudios del Centro de Políticas Públicas de la UNAB.

Comparación entre las regiones más pobladas, países de la OCDE, 2016

Fuente: Regionalización y la pérdida del poder regional, 2017.
Riesgos

Según los datos recogidos por este estudio, tanto el proceso de regionalización llevado a cabo en 2007 y 2017, alejan a Chile del estándar OCDE, ya que las regiones de los países agrupados en esta organización, tienden a concentrar una población similar, lo cual permite que las autoridades regionales tengan un acceso similar a fondos y votantes.

“La gente valora mucho la cercanía, pero no hay que olvidarse que las autoridades regionales compiten por la atención de los medios y, a través de eso, en la arena política. En ese sentido, el riesgo que observamos es que la elección del Gobernador Metropolitiano sea una especie de preelección presidencial en donde las autoridades regionales les pasen a un segundo plano, después de los alcaldes santiaguinos”, explica Valdés.

“En la OCDE lo usual es que la relación entre la población de la región más poblada y la segunda sea de 1,3. En Chile, en tanto, esa razón es cercana a 4. “Chile es el país (OCDE) con mayor desigualdad regional en términos de población, reduciendo la competitividad de políticos regionales”, añade Valdés.

Población regional y número de comunas, Chile 2010 utilizando división regional 2017

Fuente: Regionalización y la pérdida del poder regional, 2017.
Propuestas

Sobre las posibles soluciones ante los problemas que podría traer consigo esta nueva distribución administrativa del país, los expertos recomiendan evitar la concentración del poder en la capital, es decir,  implementar las medidas necesarias a para que los nuevos Gobernadores Regionales representen a más ciudadanos, de manera tal que un mismo Gobernador esté a cargo de varias regiones.

“A partir de los resultados de nuestro estudio, lo que proponemos es crear siete “macroregiones”, zonas que agrupen a una cantidad de población relativamente similar. Una cosa es que efectivamente sean región y sean reconocidas en su herencia y cultura, pero perfectamente se podría hacer que los gobernadores sean asociados a macroregiones”, señala Álvaro Bellolio, Director del Centro de Políticas Públicas de la UNAB.

“Dicha agrupación, macro-zonal, permitiría que liderazgos regionales compitieran de igual a igual con autoridades santiaguinas en elecciones nacionales como, por ejemplo, la elección presidencial. Chile, debiera tener alrededor de 7 macro-zonas para que su concentración poblacional sea similar al país medio de la OCDE”, apunta Valdés.

Como segunda medida los investigadores proponen crear la región del Gran Santiago, en reemplazo de la región Metropolitana, con el objetivo de acotar la población de la capital. “Algunos de los temas que están llamados a tomar los nuevos gobernadores, como el diseño del sistema de transporte, la definición de estándares urbanos, la creación de áreas verdes, y otros, deben ser agrupados como mínimo a nivel de ciudad”, sostiene Valdés.

“Santiago concentra alrededor de 6 millones de habitantes y la región metropolitana 7. Sin embargo, las comunas metropolitanas son muy disímiles entre ellas: mientras la comuna de Alhué es casi totalmente rural, la comuna de Santiago es totalmente urbana. La nueva región del Gran Santiago debiera estar constituida sólo por comunas urbanas”, concluye Gonzalo Valdés.

 

 

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