U. Andrés Bello a la vanguardia del desarrollo científico

Escrito por mjorda

22 diciembre, 2010

El 2010 nuestra universidad confirmó su liderazgo en ciencias. Así lo indican los sondeos mundiales más relevantes en el área: SCImago y Thompson Reuters, la adjudicación de un Fondap y de un Instituto Milenio, junto a diversos descubrimientos y la creación de nuevos centros de investigación.

Un año de grandes logros científicos que aportan al desarrollo y crecimiento del país, es lo que obtuvo la U. Andrés Bello gracias al trabajo de diversos científicos que, desde sus especialidades y áreas del conocimiento, permitieron confirmar el liderazgo que mantiene nuestra casa de estudios en el desarrollo de esta área a nivel nacional.

Por séptimo año consecutivo la UNAB es la universidad privada líder en publicaciones científicas (según ISI Thompson, EE.UU.), la primera en producción científica (como indica SCImago, España) y cuenta con 206 alumnos investigando en 7 programas de doctorado. Datos que confirma el ranking de revista Qué Pasa 2010 y que ubica a la UNAB en el 1º lugar de las privadas con mayor investigación en torno a la ciencia en nuestro país.

En efecto, este año los científicos de la U. Andrés Bello Martín Montecino y Ariel Orellana obtuvieron un Fondap, otorgado por Conicyt, que reúne a nuestra universidad con la PUC y la U. de Chile para investigar y desarrollar la secuenciación y análisis de genomas de plantas, peces y bacterias. Gracias a los $900 millones anuales, que contempla el fondo por una década, se creará el Centro de Regulación del Genoma.

Centros de investigación

La científica UNAB Claudia Riedel, por su parte, participará en un proyecto de biomedicina del nuevo Instituto Milenio de Inmunología (IMII), que, otra vez, reúne a la PUC, U. de Chile y nuestra casa de estudios. El centro, que comienza a operar en enero del 2011, estará a cargo el doctor Alexis Kalergis de la U. Católica, junto a la doctora Claudia Riedel de la U. Andrés Bello y un equipo de especialistas. “El objetivo que une a este cuerpo de científicos es la formación de investigadores jóvenes y realizar ciencia transnacional de excelencia”, comenta Riedel.

Este año, también, la Sociedad de Biología de Chile le entregó a la profesora asociada del Centro de Investigaciones Biomédicas de la Universidad Andrés Bello, Brigitte van Zundert, el Premio Científico Joven más destacado año 2010. La bioquímica se convirtió en la primera mujer que recibe la máxima distinción en su área, con apenas 38 años. “Hacer ciencia en Chile es durísimo. Y ganar este premio lo es aún más, porque consolidar un laboratorio en Biología antes los 40 años requiere muchos sacrificios”, afirma.

Siete nuevos proyectos Fondecyt para potenciar nuestra investigación fueron adjudicados a la UNAB en 2010. Se trata de jóvenes investigadores que recibirán un importante incentivo para continuar con sus estudios gracias a que la U. Andrés Bello, se adjudicó más de $300 millones en el concurso de fondos para el fomento de la ciencia.

El 2010 también fue el año en que el académico de la escuela de Astronomía e investigador de la U. Andrés Bello, Giuliano Pignata, descubrió junto al Doctor Mario Hamuy, la supernova 2009bb. Este cuerpo celeste pertenece al exclusivo club de las estrellas que explotan expulsando material en forma de “jets” y a la velocidad de la luz, es decir, cuatro veces superiores a la velocidad que viajan las supernovas antes descubiertas.

Ayuda a los trasplantes

La doctora en Biociencias Moleculares de la U. Andrés Bello Carolina Alarcón-Moore fue otra destacada en este Bicentenario. La especialista desarrolló, en conjunto con la Fundación Ciencias para la Vida, el laboratorio de investigación en trasplante de la Universidad de Oxford y el laboratorio de inmunología de la Universidad de Chile, una investigación sobre células T reguladoras (Tregs) generadas in vitro, que reducen las probabilidades de rechazo de un órgano en paciente trasplantado. Se probó en ratones y los resultados arrojaron una reducción de casi un 100% la probabilidad de rechazo del órgano trasplantado.

Los Doctores e investigadores de la U. Andrés Bello Lee Meisel y Herman Silva, en tanto, fueron parte del grupo multinacional de científicos, coordinados por la Universidad de Carolina del Norte, que logró conformar la secuencia del durazno Lowell, lo que podría generar grandes beneficios a la industria frutícola, ya que se podrán combatir las enfermedades que afectan a esta fruta y prolongar su durabilidad. Esto podría replicarse a otras frutas.

Para continuar con la investigación biotecnológica en 2011 el Campus Concepción suma la carrera de Ingeniería en Biotecnología. Ésta contempla su propio centro de investigación que responde a las necesidades de este sector de la Región del Biobío. El espacio estará a cargo del científico Gastón Muñoz, quien acercará esta instancia a los sectores acuícola y agropecuario, principalmente.

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