Nutricionista y académica UNAB explica cuál es la mejor manera de comer pastas para no engordar

Escrito por Sonia Tamayo

31 agosto, 2017

Un estudio reciente en Italia, determinó que, contrariamente a lo que se piensa, la pasta no engorda. Daniela Cifuentes, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello explica algunas creencias sobre  este alimento.

DanielaCifuentesUNABLa pasta, plato por excelencia de la gastronomía italiana y una de las bases de la dieta mediterránea, es uno de los alimentos preferidos en Chile, donde una persona come 8,4 kilos de pastas al año, cifra que ubica a nuestro país en el octavo lugar a nivel mundial y segundo en Latinoamérica.

En cuanto a producción de pastas, nuestro país elabora 128.480 toneladas al año, posicionándose en el lugar 20 del ranking mundial.

Un estudio reciente del Departamento de Epidemiología I.R.C.C.S. Neuromed de Pozzilli, en Italia, determinó que, contrariamente a lo que se piensa, la pasta no engorda. Según este informe, las personas que comen pasta con moderación -unos 50 gramos de media al día- tienden a estar más delgadas y en forma que aquellas que limitan su consumo.

“Que tengan tendencia a estar más delgadas no, pero sí la pasta es parte de nuestra alimentación y tal como se menciona, en las cantidades que corresponden es un beneficio, ya que representa una valiosa fuente de carbohidratos complejos, los cuales contribuyen a la formación de glucógeno, combustible indispensable para realizar las actividades diarias”, aclara Daniela Cifuentes, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello.

Según la nutricionista, si la pasta se realiza con la cocción adecuada y acompañada de alimentos nutritivos y saludables, “es un muy buen aliado en nuestra alimentación”.

Beneficios
La académica detalla cuáles son los beneficios de la pasta:

• La pasta no sólo es baja en grasa, sino que es considerada un alimento funcional porque contiene carbohidratos de digestión lenta, los cuales disminuyen su índice glicémico (IG). Esto nos permite mantener un control del peso.

• El bajo IG provoca una mayor sensación de saciedad, debido a que retarda el vaciamiento gástrico.

• Existen estudios de la Revista Chilena de Nutrición, que indican que las pastas cortas tienen mayor IG que las pastas largas por su tamaño, forma y por su superficie más expuesta en la cocción, lo que provoca que puede ser menos resistente a ésta, pudiendo liberar más almidón. Este almidón puede quedar adherido a la pasta una vez cocida, pudiendo causar una mayor respuesta insulínica.

• Si la pasta es integral aún mejor será la respuesta glicémica y sensación de saciedad.
Al dente

Por años, se ha sostenido que las pastas al dente son las más beneficiosas. Daniela Cifuentes confirma esta creencia. “La pasta es un carbohidrato complejo, lo cual significa que es de absorción lenta, pero según cómo se cocine se logrará que los carbohidratos se aprovechen mejor. La pasta cocinada al dente tiene un índice glicémico inferior al de la pasta demasiado cocida, esto quiere decir que tardará más en digerirse y la energía proporcionada al organismo tarda más en consumirse”, dice.

La pasta cocida al dente provoca una sensación de saciedad mayor que cocida por más tiempo. “Para cocinar la pasta ‘al dente’ se pueden seguir las indicaciones del fabricante, que suelen ser 100 gramos de pasta por un litro de agua durante 8-10 minutos, dependiendo del tipo de pasta”, explica.

Receta saludable
La experta proporciona una receta saludable como sugerencia para consumir pastas.
Pasta integral con berenjenas y albahaca (4 porciones):

– 200 gr de espaguetis integrales

– 2 berenjenas grandes.

– 1 diente de ajo

– 3 o 4 ramas de albahaca

– Queso parmesano a gusto

– Piñones

– Aceite Oliva

– Sal

Preparación

Lavar y cortar las berenjenas en láminas. Dejar en agua con sal durante 1 hora para quitar el amargor. Una vez ha transcurrido el tiempo se escurren, se secan con papel y cortar en trocitos más pequeños.
Colocar en un recipiente piñones con dos cucharadas de aceite de oliva, 5 hojas de albahaca y lo picamos con un mortero.
En una sartén saltear el ajo junto con las berenjenas. Posterior añadir la mezcla del mortero al salteado.
Cocer la pasta con sal y laurel a gusto; se introduce la pasta cuando comienza a hervir, cuantificar 8 minutos.
Escurrir la pasta.
Calentar las berenjenas a fuego medio, echamos la pasta y el queso parmesano a gusto, mezclamos bien y servimos en platos individuales.