Académico UNAB debate en revista REA sobre “la arquitectura como objeto político”

Escrito por Lorena Mancilla

31 julio, 2017

En su articulo titulado “La participación dura para siempre”, el académico de arquitectura José Llano, analiza la triada Patrimonio, Estado y Mercado que se despliega en la ciudad de Valparaíso desde su condición de ciudad patrimonio de la Humanidad.  

Colored and steep neighborhood of Valparaiso, Chile

El segundo número de la revista REA, publicación de la Red de Estudiantes de Arquitectura, tuvo como tema central “la arquitectura como objeto político”. Problemática que gira en torno a la condición gregaria del ser humano y este está condicionado a vivir en comunidad. Plano en el que, a través de la ciudad, hace evidente la estrecha relación entre la arquitectura y la vida humana. Relación, que a su vez, planeta la existencia de una gran distancia entre los ciudadanos y los espacios de poder donde se toman las decisiones respecto del devenir de su entorno, siendo la política el medio que permitiría las interacciones entre las personas y el medio.

Bajo la fundamentación anterior, que pone en relación a la arquitectura con la participación política, el arquitecto José Llano, académico de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Andrés Bello sede Viña del Mar, publicó en este número el artículo titulado “La participación dura para siempre”, donde analiza el caso de Valparaíso desde su condición de ciudad patrimonio de la Humanidad.

Cariz patrimonial se habría establecido “sobre la gestión de un pasado sin futuro que nos entona una discusión acerca de la mercantilización de la historia, transformada en “identidad” que es asimilada y reproducida en una lógica post-industrial que, finalmente, se construye como un futuro irrenunciable para Valparaíso.” A partir de esta idea de Mario Sobarzo y Pablo Aravena, Llano analiza la triada Patrimonio, Estado y Mercado que se despliega en esta ciudad.

“Un laboratorio neoliberal del modelo cultural y económico de nuestro país”

El académico señala que Valparaíso es un ejemplo de cómo el valor simbólico y el “aura” de los lugares son transados como una forma de aumentar el valor de cambio de las experiencias del turista de turno: una característica de los capitalismos avanzados. Habla, así, de una fuerte instalación del imaginario social desde la idea del mercado de la nostalgia. “Esto último, catalizado por una discusión sobre la reestructuración productiva de Valparaíso al renunciar a su calidad de puerto principal y quedar expuesto a una suerte de mercado “creativo” en torno al valor agregado del conocimiento intangible.”

Este análisis de los recursos del patrimonio y las expectativas en torno al bien material e inmaterial apuntan a entender cómo la lógica del capital genera un tipo de sesgo que re-ordena territorialmente los recursos, las inversiones y a los sujetos geográficamente. En otras palabras, gentrificación.

“Valparaíso es un laboratorio neoliberal del modelo cultural y económico de nuestro país. Su proceso social estetizante es segregado y fragmentando. La imposición desde relaciones socio-espaciales que demuestren bajo la consigna de lo colectivo o colaborativo ha ido imponiéndose, ya no como moda sino como un recurso“, concluye José Llano.