Académicos U. Andrés Bello analizan posible eliminación de la tabla de factores de riesgo en planes de salud de las Isapres

Escrito por mjorda

17 mayo, 2010
HectorSanchezUNAB200

Héctor Sánchez, director de Instituto Salud y Futuro.

Este martes 18, el Tribunal Constitucional tomará la decisión de eliminar o no la tabla de factores de riesgo en el sistema de salud privado. Expertos en la materia analizaron los posibles escenarios.

Los ex superintendentes de salud y académicos del Instituto Salud y Futuro de la U. Andrés Bello, Héctor Sánchez y Manuel Inostroza, analizaron los desafíos que enfrentarán las Isapres ante la posible decisión del Tribunal Constitucional de eliminar la tabla de factores de riesgo en los planes de salud.

Según los expertos existen dos alternativas de resolución del Tribunal Constitucional. Primero que la ley se ajuste a la constitucionalidad, lo que implica que el sistema podría seguir operando tal y como funciona hasta el momento. Pero advierten que el problema de fondo no se resolverá, puesto que la población continuará sintiendo que son víctimas de una  “discriminación arbitraria e injusta”.

Si la superintendencia de Salud no se hace cargo de este problema, diseñando una solución definitiva que se sancione por ley, este malestar en la población continuará creciendo y seguirá siendo un tema permanente en la agenda política. Y, como ocurre actualmente, se seguirán resolviendo caso a caso a través de los tribunales y continuará siendo un tema presente como consecuencia de imagen para el sistema y su estabilidad.

El otro escenario es que la ley no se ajuste a la constitucionalidad vigente, lo que implica que las tablas de factores de riesgo, permitidas por la ley y reguladas por la Superintendencia, no se podrán seguir aplicando. ¿Las consecuencias inmediatas?  Que las Isapres a futuro cobren una prima plana de tipo solidaria, esto implicará un ajuste a la baja en los precios de los planes de las mujeres y adultos mayores, pero efectuando un alza en los niveles de precios para la población más joven, hombre y de menor riesgo relativo.

Por esto último, advierten, sin tabla de factores los planes serán más sensibles al precio y sus incrementos, lo que puede producir una migración de población a FONASA. Según los académicos de la U. Andrés Bello a nivel de familia y dependiendo de su composición, los ajustes de precios podrían ser menores o nulos, por la solidaridad interna que se produce entre hombres y mujeres y entre jóvenes y viejos.

Por otra parte, las mujeres y adultos mayores que están en FONASA podrían intentar volver a la Isapre ante un menor precio relativo. Frente a esto surge la inquietud de cómo se comportará la industria a futuro en relación a la selección de riesgo al ingreso para mejorar su posición de competencia relativa y se podría volver a épocas de discriminación.

Finalmente los especialistas advierten que si la industria y el legislador no se pronuncian con una solución “sustentable en el tiempo”, lo que sólo puede hacerse a través de una modificación legal, se pueden predecir graves consecuencias en el corto y mediano plazo que pueden afectar a las personas y a la industria en forma muy sensible. La industria y la autoridad deberán enfrentar en forma independiente los ajustes para estos problemas y ante el pronunciamiento del Tribunal constitucional, ya que en ambos casos hay desajustes de fondo para la industria que la afectará en su desarrollo futuro, tamaño, estabilidad y prestigio.