Estudiantes de Prevención de Riesgos verifican en terreno protección de medioambiente

Escrito por Valeria Aspillaga

24 junio, 2013

Los alumnos conocieron la planta de recuperado de plástico de baja densidad de la empresa Cambiaso Hermanos, donde se recibe el plástico proveniente de industrias pesqueras y del retail.

Como parte de las actividades en terreno del ramo Higiene y Medioambiente de la carrera de Ingeniería en Prevención de Riesgos, sede Viña del Mar, los estudiantes visitaron la empresa Cambiaso Hermanos, más conocida como Té Supremo, y se adentraron en su forma de trabajo.

Guiados por el jefe de planta, Marcelo Cabrera, los alumnos conocieron la planta de recuperado de plástico de baja densidad, donde se recibe el plástico proveniente de empresas pesqueras y del retail, los que son analizados por un detector de metales para eliminar posibles residuos. Posteriormente se trituran y pasan por sucesivos lavados para finalmente pasar por una máquina que los funde, libera impurezas y luego los convierte en un pellet tipo lenteja, los cuales entran a una segunda planta que los transforma en bolsas negras y verdes de aseo y algunas bolsas plásticas de supermercado.

José Antonio Llanos, director de la carrera sostiene que “una de las cosas más interesantes del proceso es  la ayuda a la comunidad;  convertir residuos en recursos y así evitar el deterioro de los paisajes que muchas veces son mal utilizados como vertederos ilegales o micro-basurales. Y por otra parte, no disponer de toneladas de desechos en el relleno sanitario, aumentando de esa manera su vida útil, evitando la construcción de nuevos sitios de disposición final”.

En esta línea, el director precisa que otro punto muy importante es el hecho de que este proceso de recuperado trabaja de manera eficiente y en sí no genera residuos o sólo una mínima cantidad, debido a que en ciertas etapas se liberan cantidades de plástico impuro fundido el cual no se desecha, sino que otra empresa lo compra como materia prima. “Las bolsas que quedan fuera de los estándares de calidad, vuelven al proceso y las aguas de lavado del plástico son tratadas en una planta de tratamiento, para luego ser utilizadas nuevamente en el lavado de los plásticos, de esa manera no generan Riles y reutilizan el agua cuidando el recurso hídrico”, explica.

Llanos hizo un balance de la actividad y concluye que “fue una buena experiencia y una visita entretenida. A los alumnos les interesó el proceso y con sus ojos críticos pudieron reconocer algunas falencias con respecto a la temática de prevención de riesgos, los vi siempre muy atentos y observando todo a su alrededor. Algunos me comentaron la necesidad de implementar medidas de seguridad en los ambientes laborales, claramente pude evidenciar su impronta de prevencionistas de riesgos”.

Por Valeria Aspillaga
valeria.aspillaga@unab.cl