Concepción

Camile Fulle prácticamente no sabe de fronteras. Y es que su sed de conocer distintas culturas, personas y lugares, la ha conducido por una travesía que no la detiene. Al menos no por mucho tiempo. Como ella misma lo dice en su canal de youtube, una chilena por el mundo.

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Tiempo. Es todo lo que Camila Fulle le pide a la vida. Tiempo, para alcanzar a experimentar las muchísimas cosas que se ha propuesto. Y, a sus cortos 28 años, ya tiene el alma llena de experiencias, personas, y afectos recogidos de todos lados del planeta.

Fue en 2014, al terminar su carrera de Pedagogía en inglés en nuestra Universidad, en Campus Casona, cuando quiso aventurarse e ir a Europa.  Si bien la primera opción era España, la vida le tendría más de una sorpresa, partiendo por un cambio en su ruta: Esta vez, los pasajes la llevarían a Irlanda. Ahí estuvo 1 año –primera vez lejos de su casa y su familia- para luego radicarse en España durante 2 años mientras cursaba un Magíster en Lingüística. Durante su período de tesis, no desaprovechó minuto alguno para ponerse en ruta nuevamente y seguir recorriendo el viejo continente, financiado con su trabajo como cuidadora de niños en España.

Fue, precisamente, su propia experiencia de trotamundos, la que la hizo aventurarse, esta vez, en la idea de brindar orientación a quienes tienen ganas de viajar. Sencillamente, Camila hizo simple algo que parecía tan engorroso en relación a visa y otros trámites. Y lo hizo tan bien, que de un tímido video en Bélgica publicado en sus redes –que resultó viral- hoy tiene un canal de youtube con un promedio de 400 mil visitas y con ofertas de agencias de viaje, institutos de idiomas, hoteles, entre otras. Es, además, la única youtuber de la primera asociación de blogueros de viajes de Chile.

 – ¿A qué crees se deba el éxito de esta plataforma?

Yo simplemente hice un ejercicio en Bélgica preguntándole a personas que transitaba qué sabían de Chile. Y se viralizó. Nunca pensé en tener ese impacto, pero sí dije que debía aprovecharlo. Hay mucha necesidad de conocer temas de hospedaje, trabajos en el extranjero y es en lo que trato de ayudar a través de la difusión, por ejemplo, de páginas como Couchsurfing –que ofrece hospedaje gratis entre las mismas personas que viajan, es una especie de intercambio- y Workaway –una página que ofrece distintos tipos de trabajos voluntarios a cambio de hospedaje y alimentación.

– Usuaria de ambas, imagino…

Obviamente. Por un lado, yo también ofrezco hospedaje. Es una forma que también me permite reforzar mi inglés con personas nativas. Y, por otro, también he trabajado en voluntariado a cambio de hospedaje. Por ejemplo, en Italia, trabajé en el mismo hostal en que me alojé. Ahí hice prácticamente de todo. Pero es algo que está muy normado a través de esta página. Son trabajos de hasta 4 horas diarias, yo después de esa jornada era un huésped más.

– ¿Fue más bien accidental que te convirtieras en youtuber?

Cuando terminé el Magíster, no quería volverme a Chile, pero tampoco tenía recursos para quedarme. Sencillamente, vi la oportunidad. Ahí fue cómo surgió el canal. Me compré una cámara y empecé a mostrar mis viajes. Yo siempre quise estudiar teatro, así es que el tema audiovisual era perfecto para mí.

 

Si bien no estaba trabajando en lo que estudió, en ese momento Camila optó por ganar experiencias de vida a partir de los continuos viajes que siguió realizando a través de Europa y del Sudeste Asiático. Impregnarse de las distintas culturas y las personas que conocía en los distintos países, sin duda, reconoce, le cambió su forma de ver el mundo. Contar eso, es su misión.

– ¿Qué podrías destacar de esta etapa como la experiencia o lugar más enriquecedor?

Cuando hice un voluntariado en Madrid. Fue algo muy especial. De niña cuando viajé alguna vez como turista, veía grupos de personas con algún tipo de discapacidad acompañados de, no sabía si eran religiosas o enfermeras, que peregrinaban a Lourdes. Yo veía esto y sólo me decía que quería hacerlo alguna vez. Y llegó esa ocasión. Fui a Lourdes, en el rol de esas acompañantes con sus vestimentas tan características, junto a un grupo de personas en esta peregrinación de 5 días. Es algo realmente hermoso y de mucho aprendizaje. Me tocó mudar y bañar a adultos, ayudarlos en todo lo que necesitan, pero la verdad fue más lo que yo gané con esa experiencia.

– Entre tu experiencia en el hostal, como cuidadora de niños y “enfermera”, es admirable tu capacidad de adaptarte…

Sí, me considero flexible y muy curiosa, quiero vivir muchas cosas. Y eso ayuda.

– ¿Y eso incluye también trabajar en la Dirección de Desarrollo Estudiantil?

Cuando volví a Chile en 2017, supuestamente sólo por vacaciones, surgió la posibilidad de incorporarme a la DGDE en Santiago. Yo había colaborado harto en esa área cuando era alumna –fundé la Pastoral de Casona, trabajé en temas de voluntariado, etc- así es que acepté. Estuve 1 año en Bellavista hasta que terminó el reemplazo que realizaba. Sin embargo, y pese a que viví toda mi vida en Santiago, ese año confirmé que no era la ciudad para mí.

– Ahí surge la opción de Concepción…

Exacto. Me ofrecieron esta alternativa y no lo pensé. Sí aproveche de viajar antes por Europa, pues sabía que  estar en la DGDE acá no sería por un tiempo corto. Aproveché de ir a lugares que no conocía, como Rumania. Fue un tremendo choque cultural, partiendo por el idioma porque nadie hablaba inglés. Pero recogí muchísimo material para el canal, como para un año.

– Hablando de culturas ¿algo en particular que te llame la atención de esta ciudad o de la región?

El entorno es un regalo. Su vida nocturna es sensacional. Muy alternativa, con bandas en vivo de diferentes estilos, prácticamente todas las personas que he conocido tienen alguna banda. De verdad hay una vida nocturna maravillosa. Yo digo que es como el Berlín de Alemania. Y las personas. Son muy amables, mucho más cercanas, hay un trato mucho más cordial en el día a día.

– Dices que quieres hacer muchas cosas ¿cómo te ves en un tiempo más?

Quiero tener tiempo para alcanzar a hacer tanto. Seguir viajando, por ejemplo, mi sueño también es algún día trabajar en Servicio País. Por supuesto seguir con el canal, continuar ayudando a quienes tienen el sueño de viajar a que puedan lograrlo. También quisiera participar en Enseña Chile… es que me gusta mucho ayudar, y creo que el voluntariado es la mejor forma de hacerlo y además me permite viajar. Es perfecto para mí. Nos es viajar sólo por conocer lugares, es por conocer personas. Mucho de ellos se queda en mí.

– Una vida muy rica en experiencia…

Hay una frase que vi en internet que se aplica en mi caso: Yo tenía planes y la vida me dio mejores.

Entrevista escrita y realizada por Patricia Hernández

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