Estudiante de Odontología relata su experiencia durante su pasantía en Brasil

Escrito por Sonia Tamayo

9 abril, 2013

Hace algunos meses, Daniela Romero, alumna de quinto año de la Facultad de Odontología de la U. Andrés Bello, trabajó en ocho lugares entre hospitales, consultorios y clínicas de lunes a sábado en el Estado de Mato Grosso, Brasil.

A través del programa de intercambio para jóvenes universitarios que realiza la Embajada de Brasil en conjunto con Rotary International, Daniela Romero, alumna de quinto año de la Facultad de Odontología de la U. Andrés Bello, sumó un importante paso en su formación profesional.

“Me inscribí en este programa de intercambio postulando como primera opción a Brasil, debido a que siempre ha sido un país que se ha visto con ‘buenos ojos’ cuando se habla de odontología. A fines de diciembre del 2012 me confirmaron que había quedado seleccionada”, relata Daniela.

La joven viajó el 2 de enero del 2013 a la ciudad de Sinop del Estado de Mato Grosso, Brasil, donde realizó durante diez semanas sus pasantías  tanto en el área pública como privada.

Esta estudiante de la U. Andrés Bello trabajó en un total de ocho lugares entre hospitales, consultorios y clínicas de lunes a sábado desde las 7:30 am. hasta las 11:30 y en segunda jornada, desde las 13:30 a las 18:30 pm. “Pasé por diversas especialidades como Rehabilitación Oral, Ortodoncia, Endodoncia, Cirugía, Implantología, entre otras, donde básicamente asistí los tratamientos que se realizaron desde instalación de aparatos ortodóncicos, confección de prótesis hasta cirugías de implantes y maxilofaciales”, explica.

Además fue invitada a presenciar las clases y clínicas del postgrado de ortodoncia en la ciudad de Cuiaba.

“Mi pasantía en Brasil fue una experiencia enriquecedora en todo sentido. Este país tiene una energía única y eso lo sentí en cada lugar que estuve y con cada persona que compartí. Desde el primer día los doctores, asistentes y administrativos abrieron las puertas de sus trabajos haciéndome sentir una más del equipo, dejándome participar de los tratamientos, de la interacción con sus pacientes, y de las discusiones de casos clínicos”, subraya.

“Realicé esta experiencia con las herramientas entregadas en mis primeros cuatro años de carrera, los cuales fueron suficientes para sentirme segura de mi participación a nivel de habilidades y conocimientos”, afirma la estudiante.

Finalmente, Daniela confiesa que en sus tiempos libres, con los doctores brasileños conversó bastante sobre la odontología tanto en Brasil como en Chile. “Hay muchas similitudes en cuento a la forma de llevar a cabo los tratamientos, creo que por eso nunca me sentí perdida a la hora de ‘atender pacientes”, dice y agrega: “Volví feliz a Chile y agradecida de esta oportunidad, ya que en primer lugar me hizo sentir que no me equivoqué de carrera y me dio la tranquilidad de saber que estoy en el lugar correcto camino a convertirme en una profesional 100% competente tanto nivel nacional como internacional”, concluye.

Sonia Tamayo

stamayo@unab.cl