Conoce a tu Profe

Llegó a la UNAB como estudiante, luego fue académico y hoy es el secretario académico de la Escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello. Este profesional llegó hace 15 años a Chile y si bien aún no olvida su acento cubano, ve a este territorio como su hogar. Esta es su historia.

Escrito por

Dicen que los cubanos se caracterizan por ser personas alegres, optimistas, amistosas y respetuosas. Dicen que es natural ver a un cubano con alto nivel de creatividad y, sobre todo, que pueden resolver problemas donde otros no lo ven. Dicen que saben cómo arreglárselas, como iniciar una vida nueva y cómo sacar oro de donde no hay.

Para muchos, estas características se ajustan plenamente a José Manuel Delgado, actual secretario académico de la Escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello.

Ingresó a la UNAB el 2004 como estudiante de la carrera de Química y Farmacia. Luego del segundo semestre tuvo la oportunidad de comenzar a desarrollar ayudantías, titulándose en el 2009.

A sus 40 años, ya ha hecho una carrera impecable: docente en las asignaturas de Farmacocinética y Biofarmacia; coordinador de Prácticas en Farmacia Comunitaria; dirección y revisión de Seminarios de Título; encargado de Difusión y Extensión; miembro de los comités de Autoevaluación e Innovación Curricular y de la Unidad de Apoyo a la Docencia y el Aprendizaje; docente encargado de la asignatura Nutrición Fármacos y Toxicología en la carrera de Nutrición y Dietética UNAB y colaborador en docencia de la asignatura Farmacología para estudiantes de Medicina UNAB.

Sus títulos en Magíster en Docencia para la Educación Superior y en Farmacia Mención Clínica, Universidad Andrés Bello, se suman a su especialidad en patentes.

-¿Cómo se gesta su llegada desde Cuba?
Postulé a la visa de turismo en el año 2003, me llamaba la atención Chile, representaba un referente en Latinoamérica en relación al progreso económico.

-Pero se quedó a vivir…
Además de lo señalado anteriormente, Chile resultaba ser un país reconocido por su naturaleza y variedad climática. Resultó mucho más hermoso de lo esperado. Me enamoré de la cordillera, de la flora, entablé amistades y sentí que se convertía en mi nuevo hogar.

-¿Por qué decidió estudiar Química y Farmacia?
Siento vocación por colaborar y apoyar a las personas, por vincularme al entorno con respeto por la individualidad. Me considero un ser humano sensible, me apasiona el poder dedicar mi profesión al área de la salud.

-¿En qué momento llegó a la docencia?
Mi madre se desempeñó durante más de 30 años como Directora de una Escuela Primaria en Cuba. Los aires de la docencia estaban presentes desde mi niñez. Admiraba su entrega y dedicación. Soñaba ser profesor en una edad más avanzada. Agradezco profundamente el haber recibido la oportunidad de desarrollar esta vocación en la Escuela que me abrió las puertas como alumno, en la institución que me acogió y me brindó las herramientas para obtener mi título profesional.

-¿Tienes alguna anécdota de su época como universitario?
Además de las ayudantías, trabajaba en las tardes y durante los fines de semana en Farmacia Comunitaria, siempre comentaba que mi vida transcurría como un tren a alta velocidad, no me sobraba el tiempo. Luchaba con el sueño crónico. Una vez, un profesor comentó que daría 10 minutos de receso para que yo pudiese dormir pues notaba mi cansancio. Nunca lo olvido.

-¿Cómo es su relación con los alumnos? ¿Te tienen algún apodo?
Disfruto de la relación con mis alumnos. Siento mucho afecto durante las clases, cuando camino por el barrio universitario, cuando los encuentro en cualquier otra parte. Me considero afortunado de poder disfrutar plenamente lo que hago y de poder desplegar la emocionalidad y el cariño hacia los estudiantes y colegas del trabajo… He oído que algunos me dicen “El Cubano”.

-¿Qué extraña de Cuba?
Extrañaba las playas con aguas tibias, algunas frutas tropicales. Actualmente, las frutas han llegado a Chile, en reemplazo de las olas del mar, veo la cordillera y no me canso de apreciar su belleza.

-¿Qué ha sido lo más difícil de vivir en Chile?
Estudiar y trabajar al mismo tiempo. Fue un sacrificio muy fuerte pero valió mucho la pena!

-¿Qué disfruta hacer en su tiempo libre?
Me gusta hacer caminatas, hay tantos lugares lindos cerca de Santiago. Disfruto el poder ir a nadar, leer, el cine y, sobre todo, cocinar y comer. Tengo muy buenos amigos, son como hermanos y hermanas, disfruto su compañía física o virtual, los detalles que compartimos.

-¿Algún plato chileno que le guste comer?
Un curanto…las empanadas…el pastel de choclo…ya dije que era bueno para comer…toda la comida chilena me gusta…a excepción de los piures y los erizos, lo he intentado pero…

-¿Cuál es su máximo sueño?
Mis sueños han sido realizados, vivo agradeciendo en el día a día.. Sueño continuar disfrutando de todo, admirándome de las cosas simples, ayudando a otras personas y compartiendo el tesoro de las relaciones humanas y la docencia…tal como lo hago actualmente.

Noticias relacionadas

Share This