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Carmen Gloria Fernández, académica de la Escuela Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello, advierte cuáles son los beneficios de este producto.

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El consumo de bebidas azucaradas en nuestro país presenta cifras alarmantes. Es por ello que los expertos en materia de alimentación saludables sugieren aprovechar la amplia gama de frutas que se producen durante los meses de primavera y verano.

Carmen Gloria Fernández, académica de la Escuela Nutrición y Dietética de la U. Andrés Bello, advierte que “los jugos naturales son saludables porque la materia prima utilizada en su preparación es la fruta fresca y como tal contienen casi las mismas propiedades saludables de la fruta, que contienen vitaminas, antioxidantes, agua y micronutrientes fundamentales para el proceso metabólico y suma el bajo aporte calórico de los diluidos”.

La nutricionista subraya que “si son de fruta fresca siempre es mejor beberlos inmediatamente. No obstante, también están los jugos naturales de frutas cocidas o agua de frutas que si bien en ellos se deterioran algunos nutrientes con la cocción, son una buena forma de mantenerlos disponibles en el refrigerador o enviarlos a los niños al colegio en envases atractivos”.

Respecto a si el consumo diario de jugos puede reducir el riesgo de enfermedades, la académica de la UNAB destaca que “consumir cinco porciones de frutas y verduras al día cubre las recomendaciones de vitaminas, antioxidantes y micronutrientes cuyo consumo adecuado ejerce un efecto protector en el desarrollo de cáncer y enfermedades crónicas no trasmisibles, como hipercolesterolemia e hipertensión. Si el consumo es en la fruta natural o en jugo, será beneficioso sobre todo si se conserva la fibra en el jugo el aporte es beneficioso”, dice.

La experta agrega que “otro efecto beneficioso descrito es facilitar el tránsito intestinal. Si bien al hacer el jugo a veces se resta la fibra presente en la fruta, el aporte de agua favorece las deposiciones más frecuentes y humectadas”.

Según la nutricionista, los jugos se pueden mezclar con fibras solubles como mucílagos disponibles en polvo o liofilizados de vegetales con propiedades antioxidantes más potentes, por ejemplo, el de maqui o cran Berry u otros productos saludables como polen cuya consistencia lo permita, lo importante es no añadir azúcar.

Algunos jugos son más apropiados para ciertas circunstancias, según detalla Carmen Gloria Fernández:

• El jugo de cran Berry y de berrys como los arándanos en general (aunque el cranberry es el más potente) acidifican la orina y son muy recomendables para las mujeres que presentan infecciones urinarias recurrentes, favorecen la circulación y tienen efectos antioxidantes asociados a la prevención de enfermedades neurodegenrativas como alzaimer, demencia y cáncer.

Aloe vera: Agregar este elemento a los jugos aporta propiedades antinflamatorias beneficiosas en casos de úlceras gástricas, divertículos intestinales, colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.

• El jugo de piña se ha descrito como diurético, anticoagulante y antiinflamatorio esto gracias a una sustancia llamada bromelina con propiedades anticancerígenas.

• El clásico jugo de naranja es una excelente fuente de vitamina C, si se le suma zanahoria es una buena fuente de antioxidantes beneficioso para el sistema inmune.

“Es importante considerar que jugos muy concentrados pueden contener alto contenido de azúcar, así que ojo diabéticos y personas con triglicéridos altos”, concluye la experta.

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