Recomiendan a autoridades tomar control sobre las hierbas medicinales

Escrito por mjorda

17 diciembre, 2010

En el 2011 estarán disponibles para los pacientes que se atiendan en los servicios de salud primaria, 103 hierbas medicinales como tratamiento complementario al prescrito con la medicina convencional. Se debe tener presente los usos terapéuticos, efectos secundarios, interacciones y contraindicaciones de los preparados medicinales a base de plantas, advierte Paola Tapia, académica de la U. Andrés Bello.

A partir del próximo año, 103 hierbas medicinales van a estar disponibles para los pacientes que se atiendan en los servicios de salud primaria. Se trata de un tratamiento complementario al prescrito con la medicina convencional. Los especialistas hacen un llamado a prevenir problemas de salud especialmente en lo que se refiere al control del cultivo de estas plantas y a la capacitación del personal de salud.

Efectivamente, explica Paola Tapia, académica de la Escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello, la incorporación de hierbas medicinales en los servicios de salud primaria es una idea que presenta varios desafíos, uno de ellos es “la capacitación al personal de salud acerca de los verdaderos usos terapéuticos, efectos secundarios, interacciones y contraindicaciones del uso de los preparados medicinales a base de plantas”.

Otro punto importante a considerar, además, es el origen de estas hierbas medicinales ¿Se cultivarán en forma controlada? ¿Existirá algún control sanitario sobre los proveedores de las hierbas medicinales, para asegurar que las condiciones de cultivo, cosecha, secado y almacenamiento sean las apropiadas?

“Es un desafío importante, dice la químico farmacéutica, saber cómo se incorporarán las hierbas a las terapias ya establecidas y convencionales, es decir cómo se controlará la evolución de los pacientes en el período posterior a la incorporación de la hierba medicinal a la terapia, por ejemplo”, dice la química farmacéutica.

 Flora medicinal

En la flora medicinal chilena existen plantas que tienen efectos terapéuticos conocidos y comprobados y que podrían asociarse al arsenal terapéutico alopático. Es el caso de plantas con propiedades digestivas las más conocidas son la manzanilla, menta, cedrón, paico. Pero también las que poseen propiedades antiinflamatorias con uso externo como la Arnica montana y las diuréticas, entre las que se encuentra la Cuscuta chilensis (cabello de ángel) y muchas otras que presentan actividades relevantes para nuestra población, como las que ayudan a la hipertensión y la diabetes.

Así como se conoce el uso medicinal de ciertas plantas, lentamente se ha ido documentando la ocurrencia de efectos adversos en su uso, así como también de contraindicaciones. “También hay que subrayar las posibles interacciones medicamentosas que pueden presentarse cuando se administran, en forma conjunta, fármacos alopáticos con productos medicinales de origen vegetal”, explica Paola Tapia.

Finalmente, la académica de la UNAB reconoce que la iniciativa de contar con el complemento de hierbas medicinales no es mala, sino que hay que procurar que la implementación sea la adecuada, para beneficiar a la población.

 

Algunas de las 130

Achicoria amarga: falta de apetito, digestiones difíciles de tipo crónico.

Ajenjo: malestares estomacales y hepáticos.

Albahaca: inapetencia, dispepsia, cólicos, dolor de estómago.

Alcachofa: enfermedades hepáticas y biliares

Aloe vera: estreñimiento, en úlceras digestivas

Anís: trastornos digestivos (cólicos y acumulación de gases); resfríos, tos seca, faringitis, bronquitis, fiebre; leche materna escasa; hipo.

Bailahuén: padecimientos hepáticos, cólicos abdominales, digestiones difíciles de tipo crónico.

Boldo: molestias gastrointestinales y digestiones.

Cabello de ángel: diurético.

Matico: úlceras digestivas, indigestión, dolor de estómago.

Ortiga: afecciones renales; afecciones reumáticas (artritis, gota); calma la tos.