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Dr. Cristian Atala dictó la charla denominada “Potencial de la flora nativa de Chile como biorecurso: ¿qué nos estamos perdiendo?”, organizada por la Escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello.

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En Chile hay falta de información sobre algunas especies nativas, lo que representa un gran desafío para la ciencia y, al mismo tiempo, una dificultad para el desarrollo de investigaciones.

En este contexto, la Escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello organizó la charla denominada “Potencial de la flora nativa de Chile como biorecurso: ¿qué nos estamos perdiendo?”, dictada por el Dr. Cristián Atala, botánico experto en plantas nativas y académico e investigador del Instituto de Biología de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

El investigador detalló que en el país “existen alrededor de 5 mil especies de plantas vasculares y 1.500 neofitas, especies únicas y exclusivas de Chile. Casi la mitad de las especies son endémicas de Chile. Chile tiene una flora diversa y única pero poco conocida”.

El experto explicó que “las plantas tienen usos tradicionales y no tradicionales, como en alimentación, salud humana, vestimentas, material de construcción, tinturas, etc.”, y destacó la importancia del conocimiento botánico. “Hay especies que son similares, del mismo género, pero una puede ser comestible y otra venenosa”, advirtió.

Atala desglosó el aporte de algunas especies de berries en Chile como el Maqui, la Muta o Murtilla y zarzaparrilla, entre otros.

Además, destacó otras plantas con usos poco conocidos como “el Espino del cual se puede hacer una especie de café, el Canelo -el árbol sagrado de los mapuches-, que fue estrella de la Expo Milan de hace algunos años. Un chef tuvo la idea de usar el canelo como pimienta, condimento”, recordó el experto.

El botánico se refirió también al uso en medicina. “La gente la sabía hace mil años, pero desde que hubo migraciones desde el campo a ciudades se perdió. Pero la gente del campo sigue ocupando, por ejemplo, el Matico como cicatrizantes, Quillay para el pelo y caspa, la Cola de caballo como expectorante y antidiurético”.

Finalmente, el experto subrayó la necesidad de contar con una regulación en lo que se refiere al conocimiento, la extracción y desarrollo de una industria de las plantas. “Las especies en sus lugares originales están amenazadas. El patrimonio es poco valorado, hay iniciativas personales más que políticas de Estado y existen problemas para conseguir financiamiento para estudios básicos. Hay un potencial perdido. Por la falta de especialistas, hay un desconocimiento de nuestra diversidad. Lo que hay es único, tenemos un patrimonio, un valor que tenemos que rescatar. Hacer un cambio cultural, político económico, de decisión de Estado”.

Por su parte, Fernando Torres, director de la Escuela de Química y Farmacia de la U. Andrés Bello, destacó la presencia del Dr. Cristián Atala, “este es un tema vinculante con nuestra Escuela y las plantas nativas son una de las principales líneas de investigación, que encabeza la profesora Maite Rodríguez”, comentó.

“En nuestra Escuela trabajamos con extractos de muchas de estas plantas para evaluar sus distintas propiedades farmacológicas. Esta actividad nos servirá para tener una visión del expositor como botánico de las aplicaciones que la flora nativa pueda tener”, destacó María Carolina Otero, académica de la Escuela de Química y Farmacia UNAB, y organizadora de la charla.

Fotos: Carolina Corvalán

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