Equinoterapia: el Tratamiento que Devuelve la Sonrisa a Niños Discapacitados

Escrito por Carolina Yacoman

27 noviembre, 2009

Grandes avances es capaz de generar esta terapia en pacientes con problemas psicomotores. Desde el simple contacto con el animal hasta ejercicios más localizados, permiten mejorías que cambian la vida a cientos de niños del país.

El perro es el mejor amigo del hombre y el caballo el de los niños. Así lo corroboran cientos de pequeños pacientes que sufren de alguna discapacidad y que han sido tratados con equinoterapia, práctica multidisciplinaria que mezcla la equitación con la sicología y la kinesiología, con resultados sorprendentes en patologías auditivas, físicas, sicológicas y visuales.equino

La equinoterapia es una modalidad de tratamiento bio-psico-social, que aprovecha los movimientos naturales del caballo para estimular a quienes montan, dentro de un abordaje multidisciplinario y donde participan profesionales de las áreas de la salud, educación (psico-educación) y equitación. Busca el desarrollo de personas discapacitadas y/o con necesidades especiales, con el propósito de conseguir, gracias al vínculo constante con el animal, mejoras físicas y de los niveles cognitivos, de comunicación y personalidad.

Miguel Manzo, instructor del Centro de Equitación Terapéutica de Concepción,  explicó que los beneficios de esta terapia son múltiples y muy beneficiosos. Por ello, es necesario actualizar los conocimientos y compartirlos, a fin de seguir avanzando en nuevas técnicas.

Expertos reunidos en Concepción

Expertos de distintos países están reunidos desde el jueves 26 y hasta el sábado 28 de noviembre en el campus oncepción, en el Segundo Foro Latinoamericano de Equinoterapia, organizado por la Federación Ecuestre de Chile a través del Club de Equitación Terapéutica Concepción. La actividad tiene por objeto reunir a los representantes de las instituciones de países latinoamericanos dedicadas a la rehabilitación ecuestre y a la equitación para personas con capacidades diferentes, en la perspectiva de sentar las bases para la formación de una entidad que fomente el intercambio de experiencias y consolidación de un sistema de trabajo acorde a las condiciones regionales.

Lorena Saldivia, Directora de Kinesiología de Concepción, sostiene que la equinoterapia forma parte de las terapias complementarias que abarca un amplia gama de patologías, desde trastornos motores hasta trastornos generalizados del desarrollo, desórdenes emocionales, etc. Entrega un trabajo psicomotriz y de estimulación sensorial tridimensional que logra influir en la postura, reacciones de equilibrio, atención, control de instrucción, planificación y, por supuesto, en el tono emocional de los pacientes. “Se trabaja con un equipo multidisciplinario según las necesidades de cada paciente, como por ejemplo kinesiólogos, psicólogos o fonoaudiólogos”.

En el área kinésica, se evalúa al paciente motriz y sensorialmente, para que posteriormente el terapeuta ecuestre  adapte la terapia de manera individual, según los requerimientos,

La equinoterapia integra los llamados programas de zooterapia, una metodología terapéutica psicoducativa que incluye una técnica con asistencia animal, el cual desempeña un papel fundamental, funcionando como un poderoso estímulo. Y si bien las zooterapias más difundidas son las que involucran perros, gatos y delfines, los caballos son importantísimos.

Sus efectos

En esta terapia, a diferencia de muchas otras, el paciente la asume como una entretención, lo que hace aún más cercana al niño, quien disfruta con los movimientos del caballo y les permite además estar en contacto con el aire libre.

Efectos Fisiológicos: aumento de la capacidad de percepción de estímulos, al encontrarse en una situación de movimiento.

Efectos Psíquicos: se estimula la atención, la concentración y la motivación frente a otros movimientos. Es fundamental el aumento de la autoestima y de la seguridad en uno mismo.

Efectos físicos: el caballo tiene una temperatura corporal y un volumen muy superiores al hombre, lo que conlleva una importante transmisión de calor y solidez al ser abrazado y tocado por un niño.

Carolina Yacoman
cyacoman@unab.cl