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Bajar a 16 años el derecho a voto, modificar el curriculum de Formación Ciudadana e incorporarlo en la formación inicial docente son algunos de los temas que se debatieron en el Coloquio realizado en Campus Bellavista.

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En la primera vuelta de la elección Presidencial, ocurrida hace un par de semanas, la participación alcanzó el 46,82%, convirtiéndose así en la de menor participación desde el retorno de la democracia. En este escenario la Formación Ciudadana vuelve al centro del debate, así como también el rol que en ello juegan los establecimientos educacionales.

Para analizar este tema es que académicos de distintas regiones del país se reunieron en el Coloquio “¿De qué se trata la formación ciudadana en la escuela?”, que la semana pasada realizó el Centro de Investigación para la Educación Inclusiva, las facultades de Humanidades y Ciencias Sociales, y de Educación de la U. Andrés Bello UNAB) y el Programa de Investigación Asociativa (PIA) de CONICYT, en el Campus Bellavista UNAB.

“Estamos convencidos de que la educación no sólo es un proceso academicista y que muchas veces se ha reducido a la enseñanza y al aprendizaje de conocimientos duros de ciertas disciplinas científicas olvidando finalmente que la educación es la formación integral de las personas, a las personas no se les entiende sin su entorno social”, dijo la Dra. María Gabriela Huidobro, decana facultad de Educación UNAB.

A juicio del Dr. Mauricio Salgado, académico de la Escuela de Sociología UNAB y organizador del encuentro, “tenemos un problema grave de participación, principalmente electoral y en especial entre los más jóvenes (…) La participación política no se reduce a la participación electoral, los jóvenes participan en partidos políticos, movimientos, son críticos de lo que pasa. Pero votar es extremadamente importante y no lo están haciendo. Una hipótesis es que la valorización de la participación política formal es bien baja entre los jóvenes y todo apunta a que la escuela debería fomentar estas instancias y estamos al debe”, planteó.

En el encuentro participaron los académicos Dr. Daniel Loewe, de la Escuela de Gobierno de la U. Adolfo Ibáñez; Dr. Sergio Toro, profesor de Ciencias Políticas y Administrativas de la U. de Concepción; Dra. Silvia Redón Pantoja, de la Escuela de Pedagogía de la P. Universidad Católica de Valparaíso, y Dr. Oscar Corvalán, profesor de la U. de Talca y director de la Revista Electrónica de Desarrollo de Competencias.

Dr. Oscar Corvalán, U. de Talca; Dr. Mauricio Salgado, UNAB; Dr. Daniel Loewe, U. Adolfo Ibáñez; Dra. Silvia Redón Pantoja, U. Católica de Valparaíso, y Dr. Sergio Toro, U. de Concepción.

¿Voto a los 16 años?

El Dr. Sergio Toro presentó el tema “La formación ciudadana es voz ciudadana: Los desafíos de la educación para el impulso de la participación política de los jóvenes en Chile”. De acuerdo con su investigación, que realizó con Macarena Valenzuela de la UDP, existe una alta participación de los escolares en grupos intermedios (organizaciones) mucho más que aquellos que egresan del colegio, el problema es que no están participando en política.

“Creo que todas las formas en que se está haciendo educación ciudadana están omitiendo las formas convencionales de la política, o sea, se está haciendo mucha educación ciudadana, poca educación política. Por tanto, cuando salen los jóvenes son más desconfiados de la política, no se identifican, no buscan grupos y, al egresar, se restan de todo tipo de participación política”, explica el académico.

Para estimular la participación electoral de los jóvenes el Dr. Toro planta dos vías: una es la modificación del curriculum, para que la educación ciudadana también sea una educación política, y la otra, que es más institucional y que ha funcionado en otros países, es bajar la edad del voto a los 16 años.

“Experiencias como la de Austria, donde se generó y estudió esta política, demuestra que el primer impulso de participación a los 16 años es mucho más efectivo que una vez fuera del colegio. Entonces, si haces que los chicos voten en este ambiente controlado del colegio, ambiente controlado familiar, en las siguientes elecciones ellos mismos van a seguir votando y participando. Esa es una política que creo que debería comenzar a pensarse para aumentar la participación electoral”, enfatizó.

Curriculum escolar

La Dra. Silvia Redón Pantoja, quien encabeza la línea de investigación “Educación y ciudadanía” del Centro para la Educación Inclusiva, expuso el tema “Ciudadanía y el currículo escolar”. Ella valoró que en Chile se utilice el concepto de Formación Ciudadana y no de Educción Cívica, pues es “más holístico”.

“El punto relevante que marca un hito en la educación chilena es que esa concepción rígida y estática vinculada a la Educación Cívica propiamente, desde la lógica más estructural del Estado y sus poderes, entre otros, pasa a una concepción de educación para la Formación Ciudadana. Esto no sólo involucra conocimientos sino también actitudes, habilidades, y eso es relevante porque está sustentado en la Ley 20.911 que es una revolución en todo el mundo respecto de concreción de la educación ciudadana para la escuela”, enfatizó.

La académica que destacó según los resultados de la International Civic and Citizenship Study (ICCS) Chile no ha avanzado, incluso ha descendido en resultados de aprendizaje de conductas y habilidades, entre otros.

“Eso no tiene que ver con el curriculum (…) sino que con un país de profundas brechas, con un sistema educativo que no incorporó a los docentes en el proceso de Formación Ciudadana, con la cultura escolar que está muy burocratrizada, muy atomizada y que no tiene la capacidad, los tiempos ni el capital humano para hacer de esto una concreción más vital. Tampoco el Estado garantiza los Derechos Sociales como para que todos los ciudadanos, sobre todo para que los primeros quintiles, se sientan parte de una sociedad y eso obviamente extiende las responsabilidades de la escuela y las supera. Entonces la formación ciudadana es un tema relevante para la educación, es un tema país, de sociedad y de la política pública en general y no solo de la educativa”, subrayó.

Falencias en formación

El Dr. Oscar Corvalán expuso el tema “Desarrollo y evaluación de aprendizajes de habilidades ciudadanas en escuelas”. Según el académico, existe una serie de falencias de la Formación Ciudadana.

“En la formación inicial docente no veo una preparación de los docentes para educar en Formación Ciudadana. No veo perfeccionamiento docente, porque los docentes que salen mal en la evaluación docente no miden la Formación Ciudadana. Tampoco hay exigencia de perfeccionamiento docente ni fondos ni programas para ello. Entonces existe una ley que obliga al Ministerio de Educación a hacer Formación Ciudadana pero el currículo está disperso y solo hay un curso en tercero y cuarto medio.  Y lo más importante para mí: faltan mapas de progreso de aprendizaje, donde se dice qué se pasa primero y qué después durante todo el año y todos los años se sigue algún rutero”, destacó.

El Dr. Corvalán dijo que “todo profesor debiera saber educar en Educación Cívica y Ciudadana. Lo que ocurre es que le cargan 50 temas a la Educación Ciudadana, desde violencia intrafamiliar y femicidios hasta genocidio, todos los Derechos Humanos, medio ambiente…  ¿Cómo van a tratar 50 temas? Además, en la educación se tratan los temas de forma aislada, eso no es educación, los alumnos construyen conocimiento”, sentenció.

 

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