Académico de IEDE UNAB analiza aspectos críticos que afectan la gestión de un hospital público

Escrito por Patricia Zvaighaft

7 septiembre, 2017

La investigación, que en junio pasado fue publicada en la revista Acta Bioethica, arrojó que se configuran dos focos relevantes de tensionamiento ético que afectan el quehacer institucional.

Adrian Torres IEDE UNABPese a los esfuerzos realizados por los distintos gobiernos, la salud sigue siendo uno de los problemas prioritarios para los chilenos. Las listas de espera o la escasez de especialistas son sólo algunos de los puntos negros que enfrenta el sector.

Bajo ese panorama, el artículo “Aspectos críticos contextuales de un hospital de alta complejidad” busca dar luces sobre los elementos que afectan la gestión estratégica de un hospital público y abrir una reflexión ética al respecto. El trabajo fue liderado por Adrián Torres, académico de IEDE, la Escuela de Negocios de la Universidad Europea de Madrid, institución en alianza con la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad Andrés Bello (UNAB).

“La investigación apunta a visibilizar los elementos que se relacionan con la gestión y las políticas públicas en salud posterior a la reforma del sector”, dice el experto y consultor, que encabezó el grupo de trabajo en el que también participaron Álvaro Torres, de la U. Alberto Hurtado; Miguel Bustamante, de la U. de Talca; y Sergio Contreras, de la U. de Magallanes.

En esa línea, como parte de la reforma implementada en 2005, la Ley 19.937 establece que las instituciones de salud que deseen otorgar prestaciones asociadas a GES deben estar acreditados. “Esto implica avanzar efectivamente hacia la gestión de procesos hospitalarios con un nivel de calidad establecido, que permita reducir costos y aumentar la eficiencia en la entrega de prestaciones”, precisa.

Ante ello, el análisis, que en junio pasado fue publicado en la revista Acta Bioethica, identifica lo que impactan en dicha gestión, a partir de los resultados de un análisis FODA efectuado en el Instituto Nacional del Tórax (INT), cuya conceptualización de datos se hizo desde la Teoría Fundamentada.

La tensión ética

El trabajo, que es parte de la investigación de Torres para obtener el grado de Doctor en Derecho y Administración de Empresas de la Universidad de Lleida (España), contempló entrevistas personales y grupales a directivos, profesionales, técnicos y administrativos, las que arrojaron que hay aspectos contextuales –como reglas del juego o stakeholders– cuya tensión ética afectan el quehacer de la institución.

Desde el punto de vista de los directivos, entre otros elementos, hacen énfasis en que los cambios epidemiológicos y los nuevos factores de riesgo de la sociedad, presionan al sistema a la adaptación y a la reinvención permanentes. En tanto, el contexto político y el cambio de autoridades traen consigo ajustes programáticos constantes. Por su parte, los profesionales estiman que el sistema legal rígido y la escala de sueldos propia del sector público son un gatillante del malestar entre los trabajadores, produciendo deterioro en el clima organizacional.

A esto se suma el hecho de contar con una comunidad empoderada y bien informada, que presiona por una buena calidad y mejor servicio, apoyada por el escrutinio de los medios de comunicación, y la presión de Gremios Nacionales.

“El predominio de una cultura país, que potencia los derechos ciudadanos y que instala un nuevo paradigma de administración del Estado, choca con la subcultura de esta institución, refractaria a los cambios”, explica Torres. Al respecto, se plantea que “se configuran dos focos relevantes de tensionamiento ético: la yuxtaposición de intereses públicos y privados, reflejada en el de-sarrollo de las prácticas médico-empresariales. Y por otro, más general, la dificultad de definir estándares y procedimientos normativos ante el choque de intereses específicos que caracteriza al sistema estudiado”.

En ese sentido, el estudio resalta la importancia de que una reforma de salud viable requiere un mínimo común ético, la que se debe manifestar tanto en sus contenidos explícitos, pero más profundamente en una conciencia compartida respecto del adecuado equilibrio entre derechos y deberes, y particular¬mente sobre las exigencias que dicha reforma impo¬ne a cada uno de sus componentes.

El académico destaca que en un contexto de reforma, “la institución hospitalaria necesita resguardar los valores de quienes la integran, junto con entregar servicios orientados a satisfacer su misión y gestionar adecuadamente sus recursos. Enfrentados a la bipolaridad medios–fines, los problemas emergen cuando se desvanece la conciencia de los fines, y los medios pasan a suplantar esos fines“.