Facultad de Educación
Escrito por

 Andrea Kottow, académica de la Facultad de Humanidades de la Universidad Andrés Bello, estudiará los alcances de los conceptos de salud y enfermedad en América Latina en el siglo XIX.

Los estándares de higiene, la normalización de la época moderna así como también conceptos de raza, clase social y género son parte de los objetos de estudio que la profesora Andrea Kottow desarrollará en la investigación de los conceptos de salud y enfermedad del Chile del Siglo XIX y que este 2011 se adjudicó un Fondecyt por tres años. 

 “Detrás de la Estación Central de Ferrocarriles, llamada también Alameda, por estar a la entrada de esa avenida espaciosa que es orgullo de los santiaguinos, ha surgido un barrio sórdido, sin apoyo municipal. Sus calles se ven polvorientas en verano, cenagosas en invierno; cubiertas constantemente de harapos, desperdicios de comida, chancletas y ratas podridas. Mujeres de vida airada rondan por las esquinas al caer la tarde; temerosas, completamente embozadas en sus mantos de color indeciso, evitando el encuentro con policías”.

 Este extracto del libro “El Roto” escrito por Joaquín Edwards Bello, publicado en 1920, retrata perfectamente cómo era la sociedad santiaguina de la época. Calles sucias y mujeres de vida fácil. Dos conceptos que están muy relacionados con la salud y enfermedad. Calles sucias, con ratas circulando por ellas, mujeres de vida licenciosa contagiada de sífilis, entrega una visión del Chile del siglo XIX enfermo y  en pleno proceso modernizador.

 Andrea Kottow, investigadora de la Facultad de Humanidades de la U. Andrés Bello, a través de su proyecto “Significaciones en torno a salud y enfermedad en la literatura chilena (1860 a 1930: Procesos modernizadores y representaciones corporales)”, plantea la hipótesis que en las significaciones  de los conceptos de salud y enfermedad se evidencia la problemática relación de modernidad y modernización en América Latina.

 Para esta investigación, cuya duración es de tres  años, la autora comenzó con la revisión de un corpus de 25 textos literarios y ensayísticos de entre 1860 a 1920, aproximadamente, pues  este periodo es el primero para Chile como Nación, con todos los cambios sociales y políticos que ello conlleva.

 “Los conceptos de salud y enfermedad adquieren importancia cuando la elite ilustrada chilena recibe preceptos ilustrados de Alemania, Francia e Inglaterra”, explica Kottow, refiriéndose al pensamiento de la época.

 Salud y enfermedad van adquiriendo significaciones distintas a las médicas. Ahora son conceptos utilizados por políticos, periodistas y literatos.  La medicina  se transforma en un  referente para las políticas de estado y desarrollo urbanístico entre otras. Redes de alcantarillado, agua potable, cordones sanitarios, intentan mantener sana a la población, y el discurso médico pasa a convertirse en político en post de la modernidad.

La investigadora cuenta que los cordones sanitarios, intentan separar la “culta capital” de los arrabales, para delimitar la salud y enfermedad en la población. Para esto identificó cinco ejes principales para estudiarlos:

 – La higiene y el higienismo, que intenta explicar cómo la salud individual se proyecta hacia una salud pública.

 – Salud, norma, normalidad  versus enfermedad, excentricidad y crisis cultural, acá cobra importancia el concepto de normalización y cómo todo lo que se desvía de esa línea se identifica como enfermedad.

 -Salud, enfermedad y problemática de género, que tiene que ver con los tópicos culturales que relacionan la enfermedad con un concepto femenino. En un sistema patriarcal la figura de la mujer era más débil y estaba asociada a la enfermedad por la menstruación y el embarazo.  “Hubo una relación entre cuerpo, femineidad y enfermedad”, cuenta Kottow.

 – Salud, enfermedad y conceptos de raza y herencia. En la segunda mitad del siglo XIX, comenzó el cuestionamiento al tipo de raza que querían en Chile y la que querían heredar. “Se asociaba la enfermedad a las razas indígenas, debido a la idea de que las razas superiores tenían una directa ligazón con la salud. En este momento comenzaron a pensar la mezcla entre indígenas y españoles para lograr una raza más fuerte y saludable”.

  – Salud y enfermedad y la cuestión social, que se refiere a las discusiones en torno a las diferencias sociales que se hicieron patentes a finales del siglo XIX. La brecha social entre clase alta y baja, ligando a los más pobres con la enfermedad y la muerte.

 El estudio que desarrolla Andrea Kottow, en conjunto con la investigadora de la Universidad Austral, Ana Traverso, tendrá financiamiento por fondos entregados por la Comisión Nacional de Ciencia y Tecnología, CONICYT y permitirá explicar conceptos clínicos que tuvieron relevancia en los discursos del proceso de modernización de nuestro país.

Kottow ha centrado su trabajo como investigadora en  proyectos de investigación históricos, literarios, sexuales y urbanos. Destacan entre sus publicaciones “El SIDA en la literatura latinoamericana: prácticas discursivas e imaginarios identitarios”. “Literaturas enfermas y enfermedades literarias”, “El encuentro clínico: reflexiones semióticas”, “Machos, lachos, padres e hijos en la obra de Joaquín Edwards Bello”, “Los vicios de Chile: la sexualidad animal como amenaza a la civilización”.

Es autora del libro “El hombre enfermo. Medicina y género en la literatura alrededor de 1900 ” y de artículos como “Tipografías y sus usos: un recorrido por letras seductoras y obscenas”, “La literatura como cuestión de realidad en Patricio Marchant, “El proyecto Degeneración de Max Nordau: Medicina, moral y estética a fines del siglo XIX”, “Problemáticas de memoria en el Chile postdictatorial: Pedro Lemebel, la categoría de género y sus posibilidades de subversión”, entre otras.

 Por Valentina del Campo

vdelcampo@unab.cl

 

 

Noticias relacionadas

Share This