Enfermera y académica UNAB explica todo sobre la enfermedad que aqueja al ex DT de la Roja Nelson Acosta

Escrito por Sonia Tamayo

8 septiembre, 2017

Paula Méndez Celis, académica de la Faculta de Enfermería de la U. Andrés Bello, explica cuáles son los cuidados que se deben tener con un paciente con Alzheimer.

PaulaMendezUNAB350La noticia de que el ex seleccionador nacional, Nelson Acosta, sufre de Alzheimer, golpeó fuerte en el medio nacional.

Esta es una enfermedad de progresión lenta y muchas veces la persona que la padece no se da cuenta y demora en consultar al médico. “Existen etapas de avance y la primera de ellas destaca por las fallas de memoria y conflictos, los que en muchas ocasiones son subvalorados por la propia persona y su entorno, adjudicándolas a perdidas ‘normales’ de memoria o incluso como ‘propias de la edad avanzada’ de las personas que la padecen. Por todo esto, el diagnóstico de demencia se ve dilatado a etapas más avanzadas”, explica Paula Méndez Celis, académica de la Faculta de Enfermería de la U. Andrés Bello.

Efectivamente, la enfermera detalla que en la primera etapa, “puede haber dificultad para en la concentración y retención de información. Pueden aparecer conflictos con la familia y en el trabajo por errores cometidos lo que lleva a la persona con Alzheimer a angustiarse o deprimirse. Otro signo que pudiese aparecer en esta primera etapa son imprecisiones e incoherencias en el habla y dificultad en la comprensión de discursos complejos”.

En la segunda etapa, dice la experta, se agrega la dificultad o incapacidad de reconocer o recordar los nombres de las cosas, o incluso de comunicarse mediante el habla, la escritura o a través de gestos. “En esta etapa, aparece cierta pérdida de la capacidad para realizar movimientos intencionados, se pierde el control de realizarlos, a pesar de querer hacerlo y de la capacidad física para ello, por ejemplo querer vestirse. Existen más conflictos, principalmente para el cuidador quien se enfrenta a una persona con la capacidad de moverse pero con gran riesgo de accidentes por autolesión; quieren cocinar pero dejan el gas dado, quieren salir pero se extravían”.

En la tercera etapa aparece de forma progresiva la pérdida de marcha y alteraciones musculares que terminan con rigidez, en paralelo comienzan a requerir pañales, pierden la capacidad de comunicarse y terminan postrados totalmente dependientes para asearse y comer.

Nelson Acosta era deportista y se mantuvo activo, ¿cómo se podría explicar que esto le haya sucedido? Según la académica de la UNAB, “aún no se conocen a cabalidad todos los factores que predisponen para la enfermedad. Sin embargo, está claro que la edad es uno de los factores fundamentales; comienza a aparecer alrededor de los 50 años y ya a los 60 esta incidencia se duplica, llegando a los 85 años a presentarse incluso en la mitad de la población. También existen asociaciones con el tabaquismo, antecedentes familiares e incluso otras enfermedades como por ejemplo problemas de tiroides, enfermedades cardiovasculares (hipertensión arterial mal controlada, diabetes, etc.). Cualquiera de estos o incluso otras que aún desconocemos podría haber generado que esto le ocurriera al ex futbolista”, dice.

Los cuidados
Respecto a cuáles son los cuidados que se deben tener con un paciente con Alzheimer, la enfermera sugiere:

-Que los pacientes con la enfermedad de Alzheimer estén siempre acompañados por un cuidador que los apoye desde el inicio de la enfermedad para evitar accidentes.

Organizar gradualmente la casa: de forma paulatina ir quitando los elementos que puedan generar accidentes y caídas, como alfombras y pisos en dormitorio y baño, despejar el suelo de elementos móviles así como de cableado eléctrico, evitar muebles con salientes pronunciadas, colocar manijas en duchas, colocar bandas antideslizantes en escalones, asegurar buena iluminación, mantener bajo llave los electrodomésticos, quitar cerrojos para evitar que se encierren, etc. Otras medidas son mantener una foto actualizada en caso de extravío, colocar pulsera de identificación, e informar a los vecinos respecto a la condición de la persona.

Alimentación: favorecer la ingesta de proteínas (carne roja, pescado, huevo, leche), vitaminas (frutas, verduras y hortalizas) y fibra, disminuyendo los carbohidratos. Cortar en porciones pequeñas y vigilar o asistir en caso necesario. Evite el alcohol promoviendo y vigilando la ingesta de agua y los horarios de las comidas.

Evitar discutir o regañar, fomente la actividad física y los paseos acompañado. Regule y evalúe las horas de sueño.

El entorno, familiares: En lo posible deben ser comprensivos tanto con el enfermo como con quien sea su cuidador, en lo posible hacer una rutina de cuidado entre los familiares para que puedan apoyarse entre sí.

-Los familiares también deben siempre intentar hablarle mucho, controlar el tono con que se le habla, hable de forma lenta y pronunciando las palabras, no utilice lenguaje complejo o frases muy largas, diga de forma concisa las indicaciones y sin dar explicaciones innecesarias, pida con amabilidad y tranquilidad, hable en positivo nunca en negativo (pásame la polera en vez de no tires al suelo la polera), sonreírle, asistirle según nivel de dependencia.