Proyecto de la Facultad de Ingeniería UNAB se adjudica fondos Corfo para la innovación

Escrito por María José Marconi

12 septiembre, 2017

La propuesta, denominada “MyBabyBrain”, constituye una solución tecnológica para la detección y análisis inteligente de movimientos asociados a identificación de daño neurológico en lactantes.

La evaluación neuromotora de lactantes menores tiene actualmente un importante elemento subjetivo: depende exclusivamente de la observación in situ por parte de un profesional especializado en el reconocimiento de patrones normales. La dificultad para diagnosticar trastornos del desarrollo de manera temprana conlleva un inicio tardío de los tratamientos de rehabilitación.

my baby brainLa carencia de un estándar objetivo y una evaluación automática, ubicua, con mecanismos adecuados a la naturaleza de los bebés, fue entonces la necesidad que motivó el surgimiento del proyecto “MyBabyBrain”: un sistema de hardware y software diseñado para detectar y hacer un análisis inteligente de movimientos generales asociados a la identificación de daño neurológico en lactantes de 0, 2, 4 y 6 meses de edad. La iniciativa fue desarrollada por los académicos UNAB David Ruete, director de Ingeniería en Telecomunicaciones, y Marcelo Reyes, secretario académico de postgrado de la Facultad de Ingeniería, en colaboración con la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (carrera de Kinesiología).

Este proyecto se adjudicó recientemente fondos InnovaChile – Corfo destinados a Contratos Tecnológicos para la Innovación: una línea de subsidios estatales que busca promover la colaboración entre empresas y entidades I+D proveedoras de conocimiento. De esta forma, el equipo de trabajo de ambas universidades se une a la empresa DBsolution: Soluciones Integrales para el desarrollo de esta iniciativa de innovación y transferencia tecnológica.

“Una oportunidad para crear una nueva línea de desarrollo institucional”

“MyBabyBrain” se desarrollará durante los próximos dos años a través de una inversión cercana a los 220 millones de pesos. Se plantea que este proyecto proveerá de soportes adecuados de comunicación, gestión de datos y análisis a través de modelos predictivos y generación de reportes, todo ello para uso clínico. La combinación de los modelos de análisis con mecanismos de reconocimiento y dispositivos de acelerometría inalámbrica, permitirá además realizar mediciones y controles fuera del espacio clínico, por ejemplo, en el hogar de los pacientes.

David Ruete destaca que la adjudicación de estos proyectos, donde interactúan distintas disciplinas y distintas instituciones educacionales y empresas, es muy importante para el desarrollo de la Universidad. “Se ven involucrados los docentes, estudiantes y la empresa, generando una fuerte sinergia entre ambos. La utilidad e impacto del proyecto sobre las personas generará una fuerte vinculación con ellas. Así, este proyecto fortalece los pilares de nuestra Universidad: Investigación, Docencia y Vinculación con el medio”, indicó.

“Además, genera un espacio dentro de la Facultad de Ingeniería UNAB no explorado que es el área de la salud, abriendo las puertas a todo lo que puede involucrar las soluciones de ingeniería dentro de esta área. Tomamos este reconocimiento como una oportunidad para crear una nueva línea de desarrollo institucional y desarrollar más proyectos similares. Tenemos dos años para demostrar nuestro aporte en el área y para el desarrollo de desafíos futuros. Sin duda alguna nos sentimos orgullosos por este reconocimiento, pero más aún los estaremos una vez finalizado el proyecto”, concluye el académico.