Hernán Orellana: “los ingenieros necesitamos chasconearnos, ser más soñadores y creativos”

Escrito por mjorda

23 junio, 2011

El nuevo Decano de la Facultad de Ingeniería asumió oficialmente el cargo de manos de Cristián Millán. En la ocasión el ingeniero civil electrónico se comprometió a trabajar en fortalecer el emprendimiento, los vínculos con el mundo empresarial y la internacionalización en una de las áreas más relevantes de la UNAB.

Multifacético y enérgico. Así podría describirse al nuevo decano de la Facultad de Ingeniería de la U. Andrés Bello, Hernán Orellana, quien ha dirigido diversas empresas en Chile, Brasil y Estados Unidos, tras comenzar su vida laboral en su natal Viña del Mar.

El ingeniero civil electrónico, ex gerente general de Microsoft en Chile, llegó a la ceremonia de cambio de mando, realizada hoy jueves 23 de junio en el Salón Andrés Bello de República, acompañado de su esposa y una hija, a quienes reconoció el apoyo en su extensa e inquieta carrera.

Orellana recibe de manos del decano saliente, Cristián Millán, quien estuvo entre el 2007 y 2011, una facultad con 5.600 alumnos y fortalecida con tres departamentos y vanguardista con carreras innovadoras como Astronomía y Geología.

El adiós de Millán

En su discurso de despedida Millán, muy emocionado, agradeció a todos los docentes, directores de carrera y funcionarios su entrega y dedicación para levantar esta área. Además recordó que durante su gestión se registró un aumento en matrícula del 100%, se crearon dos departamentos y se integraron carreras de áreas tan diversas como la geología y la astronomía. Asimismo manifestó que de los 55 acuerdos vigentes que mantiene esta facultad con el mundo externo, 38 se gestaron en los últimos cuatro años.

En este sentido el Rector de la UNAB, Dr. Pedro Uribe, destacó el crecimiento de Millán desde su llegada a nuestra institución y valoró su gran capacidad humana.

Perfil del nuevo decano

En su intervención ante el Rector Uribe, autoridades, decanos, académicos y alumnos, Hernán Orellana se presentó haciendo un repaso de su trayectoria. Tras salir de la Universidad Técnica Federico Santa María trabajó en la Dirección de Territorio Marítimo, luego se fue a IBM, donde estuvo 8 años, de los cuales tres los pasó en EE.UU.

Luego pasó por Brasil, en el camino de regreso a Chile, donde se quedó por dos años como director de una compañía estadounidense en el país carioca.

A Chile regresó para hacerse cargo de la empresa Compaq por cinco años. Tras ello cambió de rubro y se fue a la firma forestal Terranova, donde –explicó- “me fui a aprender (del empresario suizo y controlador de Terranova) Stephan Schmidheiny, acerca de la responsabilidad social empresarial. Él fue uno de los primeros en hablar de la sustentabilidad, allí aprendí todo lo que le ha faltado a La Polar, como hemos visto, aprender que una empresa es como un ciudadano responsable”.

Orellana fue además gerente general de Microsoft en Chile y ha formado sus propias empresas. Actualmente es director de algunas compañías y secretario general de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de Información (ACTI).

Tres ejes fundamentales

En su rol como nuevo decano de Ingeniería, Orellana se abocará a tres tareas fundamentales: emprendimiento, mayor vínculo con el mundo empresarial y la internacionalización de su área.

En lo general la nueva autoridad cree que “a los ingenieros, en general, en el mundo, nos falta chasconearnos un poco, somos muy cuadrados, muy técnicos. Nos falta ser más artistas, tener más imaginación y cultivar la creatividad. Aprender a jugar ordenadamente, por ello hay que aprender a equivocarnos como herramienta para corregir y levantar antes un proyecto. En el fondo es soñar un poco más, incorporar teatro o apreciación musical a las carreras y despertar la emotividad, que la perdemos en lo duro, en lo ingenieril”.

Así, dice, se forman mejores profesionales, “capacitados para desarrollarse en una sociedad industrial que pasa a una del conocimiento, donde la innovación es la clave”.

En este punto recalca que: “el emprendimiento es algo que se debe intentar al menos una vez en la vida”.

Otro foco de su gestión será la vinculación con la empresa, que se traduce en oportunidades de práctica y empleo para los alumnos de la facultad y en establecer confianzas y puentes para obtener más apoyo de la empresa privada para proyectos de investigación aplicados en compañías e industrias.

El tercer ítem prioritario para Orellana es la internacionalización. “La globalización ya llegó, en Chile hay más de 100 industrias de servicios globales, Chile no se desarrollará exportando, debemos preparar profesionales que aprendan a convivir con otras culturas, con el mundo”, expresó.

Ignacio Tobar

itobar@unab.cl