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El estudio, publicado por la revista “Marine and Petroleum Geology” y titulado “A first estimation of gas hydrates offshore Patagonia (Chile)”, advierte que tras un terremoto, la liberación de este gas desde los fondos marinos, podría magnificar los efectos de un tsunami.

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En mayo de 2017 y después de casi dos décadas de investigación y exploración, China, extrajo, por primera vez, muestras de hidratos de metano, también llamado hielo combustible, desde el Mar de China Meridional a una profundidad de 1.266 metros. Elemento considerado como el mejor sustituto futuro del petróleo y el gas natural; y cuya extracción, resulta extremadamente complicada y costosa.

Yacimientos como el explotado en China, también existen en Chile y se encuentran desde la Región de Valparaíso hasta el Extremo Sur de Chile, incluyendo, el territorio Antártico. Así lo han revelado diversas pesquisas científicas y una reciente investigación, liderada por los académicos de la U. Andrés Bello de Viña del Mar Lucía Villar-Muñoz e Iván Vargas-Cordero, junto a investigadoras italianas de Trieste, investigadores alemanes de Kiel y chilenos de la PUCV.

El estudio, titulado “A first estimation of gas hydrates offshore Patagonia (Chile)”, fue publicado por la revista “Marine and Petroleum Geology” y forma parte del Proyecto Fondecyt de Iniciación N°11140216. Estudio que ha tenido entre sus objetivos, cuantificar la presencia de hidratos de metano en el fondo marino a lo largo del margen continental chileno.

“Si bien la extracción de hidrato de metano de las zonas frías (permafrost) está bien documentada, los experimentos en los fondos marinos son un tema aún incipiente. Las primeras pruebas de extracción fueron hechas durante el 2013 por Japón, donde se pudo obtener una cantidad pequeña de gas, pero fue recién en 2017 que China anunció haber obtenido de manera exitosa y prometedora gas metano”, señala el Dr. Iván Vargas Cordero, geólogo UNAB a cargo del proyecto.

Enormes reservas

Las investigaciones del grupo también han permitido cuantificar tres nuevas zonas de interés de este recurso: mar adentro del río Itata y Arauco; en el área mar adentro de Valdivia y Chiloé; y la tercera, mar adentro de Coyhaique y la Patagonia chilena.

En la zona de Itata y Arauco, el volumen de este hidrocarburo alcanza un volumen total de roca de 15%, mientras que en la zona de Valdivia y Chiloé, los valores bordean el 20%. En tanto que en las zonas de Lebu, Coyhaique y Patagonia varían entre 8 y 20% del volumen total de roca. “Es importante recalcar que zonas prometedoras son aquellas con valores iguales o superiores al 10%”, explica Iván Vargas-Cordero.

Mar adentro en el área de la Patagonia chilena, en tanto, las concentraciones de gas metano superarían el 10% de volumen total de roca, ubicándose entre los ∼300 y 600 metros de profundidad bajo el suelo marino. Yacimientos donde se alojarían importantes cantidades de gas metano susceptibles de ser liberados y alcanzar la atmósfera.

También en la Patagonia, pero costa afuera, la parte más reciente de esta investigación, realizó mediciones que descubrieron que en dicha zona existiría uno de los yacimientos de metano de más alta concentración a nivel mundial. De hecho, lo proponen como una zona concentrada de hidratos de metano (MHCZ por sus siglas en inglés), ya que el volumen total estimado fue de 3.0 x 10^13 m3, lo que equivale a 6 veces la cantidad de metano presente en la atmósfera actual, según lo explica Lucía Villar-Muñoz, autora de esta parte del estudio.

Riesgo geológico

Según explican los investigadores a cargo del proyecto, el margen chileno reviste gran interés, ya que los riesgos asociados a la disociación de hidratos (liberación de gas en zonas profundas), pueden tener gran repercusión en las costas chilenas. Es así como en un eventual terremoto, esta liberación de gas, podría generar deslizamientos debido a la desestabilización de los hidratos en las zonas profundas magnificando los efectos de un tsunami asociado a este evento sísmico.

Teniendo en cuenta que el último evento sísmico de magnitud en la Zona Austral de Chile tuvo lugar en el año 1949 (∼7.5 M) y basándose en la frecuencia promedio de 70 años de eventos de este tipo en la zona, el avance más reciente de este estudio, prevé un terremoto en la Región de Magallanes en el futuro cercano. Evento sísmico que podría desestabilizar los hidratos y por lo tanto liberar el gas metano atrapado al sistema océano y/o atmósfera con consecuencias aún desconocidas para la población. Terremoto que además podría generar un tsunami en la región, cuyos efectos podrían ser magnificados por deslizamientos marinos gatillados por la liberación de este hidrocarburo.

Por otra parte, desde el punto de vista ambiental, El gas metano es un gas invernadero muy potente y por lo tanto muy influyente en el calentamiento global. A corto plazo, hasta 84 veces más potente que el CO2, explica el Dr. Iván Vargas.

¿Qué son los hidratos de metano?

Los hidratos de metano fueron descubiertos en el permafrost (suelo congelado) de Siberia en los años 60 y se clasifican dentro de los denominados hidrocarburos no convencionales. Son una sustancia sólida con aspecto de hielo, que atrapa en su interior a moléculas de metano, el componente mayoritario del gas natural que utilizamos habitualmente.

Para que se forme el hidrato se necesitan tres condiciones: una fuente de metano combinado con altas presiones y bajas temperaturas; condiciones ideales que se encuentran bajo los fondos marinos. El metano se puede formar a partir de fuentes biogénicas (fabricado por bacterias principalmente) o termogénicas (proveniente de fluidos profundos). La mayor parte de las reservas de hidratos de metano se encuentra en los fondos oceánicos, a profundidades mayores de 500 metros.

Se estima que a tasas de consumo actuales, el volumen total de las reservas mundiales de hidratos de metano, podría satisfacer la demanda global de gas durante 600 años (considerando la extracción del 10%), ya que los yacimientos de este elemento, superan hasta 100 veces a las reservas de gas natural.

Futuro

Según explican los investigadores a cargo de este estudio, la investigación en Chile sobre reseras de gas metano, requiere poder cuantificar el reservorio presente a lo largo de todo su territorio marítimo. Gran parte de los trabajos llevados a cabo hasta hoy sólo han permitido mapear las cantidades de sólo un 10% de la presencia a lo largo de todo el margen usando medidas indirectas.

“La investigación marina requiere del trabajo en el mar, para ello es importante poder organizar campañas marinas que puedan obtener medidas directas de la presencia del metano, por ejemplo, mediciones de gases en el fondo marino, del flujo de calor, experimentos de extracción de hidratos de metano in situ, además de establecer relaciones entre terremotos y sus efectos en las áreas que alojan hidrato”, explica el Dr. Iván Vargas-Cordero.

En este sentido, “es necesaria la ayuda de las autoridades, sobre todo en lo económico, ya que realizar este tipo de campañas requiere varios días a bordo de un buque científico, además de un equipo tecnológico y humano de calidad para llevar a buen fin la próxima exploración”, agrega el experto.

Lee también:

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