U. Andrés Bello gana Fondo de Protección Ambiental para estudiar reserva de Altos de Cantillana

Escrito por mjorda

12 enero, 2012

Investigadores del Doctorado en Medicina de la Conservación estudiarán el impacto de las poblaciones humanas y la presencia de especies domésticas sobre la vida silvestre que habita en este lugar clave para la conservación de la biodiversidad mundial.

La reserva Altos de Cantillana, ubicada en la Cordillera de la Costa de la Región Metropolitana, es considerada por la comunidad científica como uno de los 25 lugares críticos para la conservación de la biodiversidad mundial. Sin embargo, las especies que viven en ella enfrentan a diario diversas amenazas, como la presencia de asentamientos humanos y animales domésticos en sus cercanías.

Estudiar la situación de esta reserva y la zona intervenida que la rodea es uno de los objetivos del proyecto “Evaluación de la hostilidad de la matriz como factor de riesgo para la conservación animal en la Reserva Natural Altos de Cantillana, Región Metropolitana”. La iniciativa liderada por el Dr. Gonzalo Medina, director del Doctorado en Medicina de la Conservación de la U. Andrés Bello, contará con 20 millones de pesos para su realización, en el marco del Concurso de Investigación e Información Ambiental del Fondo de Protección Ambiental del Ministerio de Medioambiente.

La investigación también estudiará el impacto del desplazamiento de carnívoros silvestres como zorros y quiques desde y hacia la reserva, además de los conocimientos de la población cercana al sitio sobre la ecología y biodiversidad que albergan los Altos de Cantillana. “El proyecto permitirá expandir los conocimientos adquiridos con la investigación hacia la sociedad y, lo que es más importante, buscará incluir a la comunidad local en la protección y conservación de su medio ambiente”, explica Medina.

Problemas de biodiversidad

En el Concurso de Investigación e Información Ambiental 2012 se aprobaron 17 proyectos, pero sólo el liderado por la U. Andrés Bello se desarrollará en la Región Metropolitana. El trabajo del equipo liderado por Medina se extenderá entre marzo de este año y diciembre de 2012.

El cordón montañoso de Altos de Cantillana se ubica a 2.200 metros sobre el nivel del mar y en sus laderas y cumbres alberga cinco de los seis tipos de bosques mediterráneos que existen, incluyendo especies como robles y palmas chilenas. Además en ella habitan especies andinas que sobreviven desde la última glaciación y bosques esclerófilos que representan una de las pocas muestras de vegetación nativa en las cercanías de Santiago.

Se estima que en este lugar habitan 163 especies silvestres, de las cuales 25 son endémicas y 37 se encuentran amenazadas en su conservación. Alguna de las especies más destacadas que se encuentran en la reserva son el zorro culpeo, el zorro gris, el colocolo y el kodkod o güiña, el gato salvaje más pequeño de América. La reserva fue declarada Santuario de la Naturaleza en 2009.

Sin embargo, esta rica biodiversidad podría verse amenazada en la actualidad, debido a que la reserva está sufriendo un proceso de aislamiento en medio de asentamientos humanos, actividades productivas, la presencia de animales domésticos e incendios. “Las interacciones entre especies domésticas y silvestres pueden conformar una red de contactos donde la competencia, predación y transmisión de patógenos puede provocar grandes impactos sobre la biodiversidad”, explica Medina.

Por Alexis de Ponson M.

adeponson@unab.cl