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Mario Alvarado y Andrés Valenzuela participaron en un estudio genético mundial que revela el origen geográfico y temporal del hongo responsable de la quitridiomicosis: una pandemia que afecta a los anfibios y que ha causado la mayor cantidad de extinciones en la historia reciente del planeta.

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La revista Science publicó recientemente un artículo que arroja nuevas luces sobre los orígenes de la quitridiomicosis: una enfermedad, causada por el hongo Batrachochytrium dendrobatidis (Bd), que ha devastado poblaciones y especies enteras de anfibios a nivel mundial. La investigación, dirigida por investigadores del Imperial College de Londres en colaboración con otras 38 instituciones, sugiere que el hongo se originó en el este de Asia entre 50 a 120 años atrás. Especies chilenas como la ranita de Darwin, la rana Chilena, entre otras, también han sido afectadas por esta enfermedad.

A nivel local, la recolección de muestras para este importante estudio estuvo a cargo del Dr. Claudio Soto-Azat, Director del Centro de Investigación para la Sustentabilidad de la Universidad Andrés Bello, en conjunto con el Dr. Andrés Valenzuela y Mario Alvarado-Rybak, como parte de sus tesis de Doctorado en Medicina de la Conservación de nuestra casa de estudios.

Investigadores UNAB son parte de estudio internacional que revela los orígenes de pandemia mundial de anfibios

Erika Poblete, Directora Académica de Doctorados, destaca que “para nosotros es un orgullo que en esta investigación participen dos investigadores que pertenecen al Doctorado en Medicina de la Conservación: un programa único en nuestro país que estudia los efectos y alcances de las actividades antropogénicas sobre los ecosistemas y su repercusión en la salud y conservación de los seres vivos que los habitan”.

Andrés Valenzuela, médico veterinario y Presidente de la ONG Ranita de Darwin, se tituló recientemente como Doctor en dicho programa, y actualmente se desempeña como investigador postdoctoral en la Universidad Austral de Chile. Las líneas de investigación en las que se ha enfocado son la ecología poblacional y ecología de enfermedades de anfibios.

Sobre esta relevante publicación, destaca que “es un excelente ejemplo de como la colaboración científica, en esta caso mundial, puede ayudar a responder preguntas que son de urgencia en conservación”. En relación a su carrera, señala que este hito

“da término a un proceso de investigación de muchos años, donde buscábamos determinar si la quitridiomicosis es realmente una amenaza para los anfibios nativos de Chile. Con el descubrimiento de que este hongo ingresó recientemente al país, existe mayor evidencia de que esta enfermedad puede representar realmente un problema para algunos anfibios nativos”.

Mario Alvarado, en tanto, también es médico veterinario, además de Magíster en Patología Animal (UACH) y en Salud de Ecosistemas (UNAB), y desde el 2014 cursa el Doctorado en Medicina de la Conservación. Las líneas de investigación que ha seguido se centran en el estudio de la patología y ecología de enfermedades en fauna silvestre, tanto en organismos terrestres como acuáticos.

“Para mi carrera (esta publicación) es de gran relevancia, ya que esta revista es una de las más prestigiosas en nuestra área, por lo que las publicaciones que ahí aparecen son de primer nivel. Es un privilegio y un orgullo haber tenido la oportunidad de participar en esta publicación y aparecer con científicos de prestigio mundial en el área, representando a la Universidad y al programa”, indica.

Trabajo en terreno

Andrés Valenzuela explica que el trabajo en terreno para esta investigación se realizó en diferentes lugares del centro y sur de Chile, desde la región del Maule hasta la región de Aysén. Así, señala que “esto permitió representar diferentes ambientes con diferentes especies de anfibios y diferentes grados de intervención humana. Sin embargo, todas las variedades del hongo quítrido que logramos aislar eran bastante similares genéticamente entre ellas y también con otros hongos aislados de Reino Unido.”

Complementando lo anterior, Mario Alvarado (en la foto) afirma que el trabajo de terreno fue fundamental para generar la información en este artículo. ”En Chile, que tiene sitios muy separados geográficamente, recolectar el material fue de gran dificultad, ya que éste tenía que ser llevado al laboratorio para el aislamiento del hongo. Este aislamiento es un proceso muy laborioso, ya que es muy fácil que se contaminen las muestras, y así perder todo el trabajo realizado”, explica.

Doctorado en Medicina de la Conservación

Sobre el programa de Doctorado en Medicina de la Conservación de la UNAB, Valenzuela destaca que se caracteriza por la participación de profesores visitantes de diferentes partes del mundo, lo cual “permite generar redes de colaboración que llevan a la producción de investigación científica de alta calidad; algo esencial para generar investigación de impacto global.”

Por su parte, Mario Alvarado agrega que estudiar este doctorado “ha sido de las mejores cosas que me han pasado en la vida, ya que he conocido a académicos de gran prestigio y con proyectos de investigación de altísimo nivel, dando cuenta de que hacer este tipo de ciencia es posible en Chile, y en universidades privadas.”

“El doctorado me ha abierto muchas oportunidades de investigación y perfeccionamiento, ya sea en Chile como en el extranjero, como mi pasantía realizada en Londres en la misma institución donde se generó esta publicación”, concluye.

 

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