Ciencia y Tecnología

Hugo Sepúlveda, el segundo doctor formado en los programas de postgrado de la UNAB en obtener esta beca, desarrolla su línea de investigación en Epigenética en La Jolla Institute, California. Conoce aquí el trayecto que, desde una infancia llena de curiosidad, lo llevó a conseguir este importante logro académico.

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Desde 1990, el programa PEW Latin American Fellows brinda apoyo a científicos jóvenes de América Latina para realizar sus postdoctorados en las instituciones y laboratorios más importantes de Estados Unidos, particularmente en el campo de la biomedicina. Cada año, PEW selecciona a diez de los investigadores más sobresalientes de la región, permitiéndoles ampliar sus conocimientos científicos y avanzar en sus líneas de investigación, promoviendo a la vez el intercambio y la colaboración a nivel internacional.

Este 2018, uno de los seleccionados fue Hugo Sepúlveda, titulado del programa de Doctorado en Biociencias Moleculares de la Universidad Andrés Bello. Hace cerca de un mes que el Dr. Sepúlveda se encuentra instalado en California junto a su familia, trabajando junto a la Dra. Anjana Rao en La Jolla Institute. Según relata el joven investigador, el largo proceso para llegar hasta allá consistió en diversas etapas de evaluación por parte del comité nacional e internacional de la beca PEW, demostrando la coherencia y novedad de su propuesta, sus aptitudes como científico y su experticia en la línea de investigación que busca continuar desarrollando.

La beca en sí se traduce en un importante soporte económico de mantención a lo largo del postdoctorado. Asimismo, otorga un sólido apoyo para el reingreso a la academia en el país de origen de los becados, a través de recursos para comenzar su propio laboratorio de investigación. “También implica formar parte de una red de investigadores de excelencia que permite establecer valiosas redes de trabajo. Así, además del prestigio que significa en sí misma, la beca da un apoyo integral al potenciamiento de las carreras científicas de sus seleccionados”, destaca Sepúlveda.

De una infancia curiosa a un postdoctorado en EEUU

El proyecto propuesto para postular a la beca se relaciona con la Epigenética, línea de estudio que aborda la relación entre los genes de un organismo y su entorno. “Desde mis primeros años en la Universidad sentí fascinación por los mecanismos por los cuales los genes son regulados”, dice. Esta experiencia, que devino en diversas publicaciones, es una continuación de “la misma curiosidad que sentía cuando era niño y observaba grupos de animales, de insectos, o cualquier pequeño ecosistema, y me hacía la misma simple pregunta: ¿Cómo es que esto funciona?”

Así, motivado por la complejidad y la potencialidad de esta área de estudio, a la vez que el desafío de lo que queda por descubrir, optó por dedicarse a entender cómo es que los mecanismos epigenéticos controlan cuándo, dónde y cuánto deben expresarse los genes. “Los alcances de entender estas cuestiones son muchos, ya que si logras dilucidar apropiadamente estos mecanismos, es posible diseñar estrategias para redirigirlos en beneficio de la salud”, señala.

Según explica el investigador, la Epigenética demuestra cómo la estructura en que están organizados y contenidos los genes determina la expresión de éstos, permitiendo integrar en esa tarea una enorme variedad de estímulos internos (celulares) y externos (ambiente). “Así pues, he trabajado en estos años con distintos modelos donde hemos podido comprender cómo actúan estos mecanismos para ‘decirle’ a una célula que se convierta en un tipo celular u otro -por ejemplo, para formar hueso o músculo-, o para dictar cuándo deben expresarse ciertos genes en el desarrollo, o para controlar la respuesta de genes al estrés, o cómo estos se desregulan en cáncer.

Ahora, en esta nueva etapa, estudiaré cómo unas actrices muy importantes del Epigenoma, llamadas TETs, orquestan múltiples procesos en células madres y células del sistema inmune coordinando distintas ‘decisiones’ en las células”, detalla.

En este nuevo capítulo de su trayectoria, Hugo Sepúlveda busca adquirir nuevas experiencias utilizando herramientas de última generación para continuar resolviendo sus interrogantes científicas, y al mismo tiempo generar sólidas redes de contactos “que me permitan volver a Chile para continuar contribuyendo desde mi país a la generación de nuevo conocimiento de vanguardia”.

Sobre el camino hacia la consecución de este logro, destaca el apoyo de su familia, Camila y Aurora, como también de quienes colaboraron en el desarrollo de su trabajo científico, como el Dr. Martín Montecino (UNAB), la Dra. Brigitte van Zundert (UNAB), la Dra. Verónica Palma (Universidad de Chile) y el Dr. Alejandro Villagra (University of Washington), entre varios otros. “He tenido el apoyo de muchos grandes científicos a quienes he tenido la suerte de conocer y de los cuales he tratado de aprender; a cada uno le agradezco enormemente”, concluye.

 

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