Psicóloga UNAB recomienda cómo prepararse física y mentalmente a días de la PSU

Escrito por mjorda

7 diciembre, 2010

Queda menos de una semana para rendir el importante test y la ansiedad aumenta en los jóvenes. La mayor tranquilidad pueden encontrarla en el trabajo realizado durante el año, pero también existen estrategias que pueden ayudarles a enfrentar de mejor forma ese desafío.

Los días 13 y 14 de diciembre, cerca 286 mil jóvenes rendirán la PSU 2010. Un evento en la vida de muchos de ellos y del cual depende en gran medida su decisión vocacional. Nerviosismo y ansiedad esperables, pero que si los adolescentes no manejan con equilibrio pueden pasarles la cuenta en la obtención de un buen resultado.

Muchos jóvenes se preguntan cómo enfrentar este último período, señala Alejandra San Juan, psicóloga de la U. Andrés Bello. “Piden consejos a sus amigos, a profesores, a sus padres. Pero si bien el trabajo que han realizado durante el año es la principal carta que tienen para sortear ese desafío, existen algunas estrategias que pueden ayudarlos a mantener la tranquilidad”, aclara la experta.

A estas alturas, a jóvenes no se les recomienda intentar aprender cosas nuevas. Repasar los contenidos ya estudiados o aquellas más complicados, puede ser una opción, pero siempre sin presionarse. Si desean estudiar, pueden utilizar los resúmenes, grabaciones, mapas conceptuales y sintetizar los apuntes ya realizados.

¿Estudiar o no estudiar?

La idea es hacer un repaso de ideas y conceptos importantes, para recordar lo que pudieran haber olvidado. “Una buena forma de ‘afianzar’ el aprendizaje es explicándole a un tercero algún contenido. Para ello se pueden juntar con su grupo de estudio o pedirle a algún amigo o familiar que los escuche”, dice San Juan.

Una buena planificación es vital para esta semana pre-PSU, y esta debe considerar tiempo suficiente para cumplir con las actividades académicas y divertirte. “No se recomienda que se encierren a estudiar, tratando de asimilar la mayor cantidad de información. Por el contrario, deben darse permiso para compartir con amigos, ir al cine o ir a la playa. La diversión es parte de una vida sana, lo que es más importante aun en este período”, señala Alejandra San Juan.

En lo posible, se sugiere que durante los últimos días (entre 3 y 5 días previos a la prueba) se desconecten de todo lo relacionado con el estudio. Sin embargo, este aspecto deben evaluarlo de manera personal; “existen algunas personas, que necesitan estudiar hasta el último minuto, porque dejar de hacerlo, aumenta aun más su ansiedad”, aclara.

Una buena alimentación, en tanto, es un elemento fundamental para enfrentar cualquier actividad que requiera un esfuerzo físico o intelectual. Por ello, es importante mantener una dieta equilibrada durante períodos de alto estrés. Ni muy liviana ni sobrecargada, mezclando los alimentos adecuados y no saltándose ninguna de las comidas diarias.

Al enfrentar una prueba, la especialista recomienda ingerir productos ricos en glucosa, que permiten un mayor flujo de sangre al cerebro, que favorecen la concentración, motivación y memoria. “Chocolates, frutas, comidas ricas en proteínas, deben formar parte de la dieta diaria de los jóvenes. No es recomendable comenzar con dietas para bajar de peso, ya que ello afecta las capacidades cognitivas y puede ocasionar dificultades para enfrentar desafíos intelectuales importantes como la PSU”, aclara.

Actividad física

Junto con la alimentación, la actividad física es una excelente alternativa para oxigenar el cuerpo. De ese modo, se encontrará en óptimas condiciones para enfrentar importantes desafíos. La experta aconseja salir a caminar, andar en bicicleta, practicar alguna actividad al aire libre, ir al gimnasio o nadar, para combatir el estrés, la ansiedad y otros trastornos.

Dormir lo necesario, es otro buen consejo. Si bien la cantidad de horas de sueño necesarias puede variar entre un ser humano y otro, se recomienda que no sean menos de siete diarias, “de ese modo pueden descansar lo necesario y al otro día cumplir con las actividades planificadas”, advierte.

La mayor advertencia, dice Alejandra San Juan, es con respecto al uso de fármacos, que solo procede cuando es recetado y supervisado por un profesional. Un mal uso de estas sustancias puede afectar las capacidades cognitivas y perjudicar el rendimiento de los jóvenes. Lo mismo sucede con las bebidas energéticas o cualquier otro producto que se consuma sin consultar para mejorar su rendimiento, que pueden provocarle efectos secundarios, sobre todo si se ingiere en los días previos a la PSU.

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Paulina Sepúlveda
paulinasepulveda@unab.cl