Psicóloga UNAB aconseja cómo disminuir la ansiedad ante la PSU

Escrito por mjorda

9 noviembre, 2010

A casi un mes de que miles de jóvenes rindan la Prueba de Selección Universitaria, muchos de ellos están nerviosos por el evento. Las recomendaciones para afrontar éste desafío académico y emocional, son planificación y contención familiar.

Rendir la PSU es un evento en la vida de los jóvenes. Lo que esperan para su futuro, sus expectativas profesionales y anhelos familiares, son una mezcla de emociones que muchas veces se traduce en altos niveles de ansiedad y nerviosismo. Para que ese estado no juegue en contra de los resultados, Paz Valenzuela, Directora del Centro de Atención Psicológica de la U. Andrés Bello, aconseja tanto a los jóvenes como a sus padres, ajustar las expectativas a posibilidades reales.

En la PSU no ocurren milagros, resalta Valenzuela, no se desmarca de la vida académica de los jóvenes, por lo tanto quienes se han preparado tienen más posibilidades de lograr un mejor puntaje que aquellos que no lo hicieron. “Ser realistas en esos aspectos, permite ajustar las expectativas, lo que disminuye la presión y la ansiedad ante el evento”.

Generalmente los padres no manifiestan esa actitud realista y en la gran mayoría de los casos esperan “milagros”. Por lo mismo, aconseja, evaluar las múltiples opciones que existen para acceder a la educación superior. “Muchos jóvenes saben que la universidad tradicional ya no es el único camino, que pueden observar las opciones que ofrece el mercado, lo que también permite bajar el nivel de estrés que tienen”, dice la psicóloga.

Contención familiar

Hay que considerar que la PSU es un tema que satura todas las relaciones sociales de los jóvenes. Se habla en el colegio, lo conversan con sus amigos y es la temática de los padres. Es importante hablar del tema, reconoce Valenzuela, pero a la vez es recomendable evitar que la los jóvenes sientan que su valoración emocional dependerá del puntaje que obtengan en la prueba.

Lo que se aprecia con más frecuencia cómo indicios de estrés, son jóvenes que están muy ansiosos ante la prueba, con trastornos del sueño, irritables, con una constante sensación de desconcentración y en otros casos problemas alimenticios, cómo disminución del apetito o ansiedad. “En todas esas situaciones la recomendación es consultar a un especialista”, señala Valenzuela.

Por ello, recomienda la psicóloga, es aconsejable imaginarse en los dos escenarios posibles: un buen puntaje y otro no tan favorable. “No se trata de adoptar una postura pesimista, sino realista, lo que ayuda a visualizar y tener nuevas posibilidades. Lo que no debe implicar estudiar cualquier cosa, sino analizar los deseos del joven, es decir, si quiere estudiar para rendir otra vez la prueba, viajar, trabajar, considerar todas las alternativas pero sin presión”, dice la experta.

El apoyo familiar es clave para que el joven estudie y se sienta seguro. Los padres tienen un rol fundamental para ayudarlos a relajarse, dice Valenzuela: “Ellos aportan la perspectiva desde su experiencia, los adultos saben que en la PSU no se juega la vida, idea que deben transmitir a sus hijos, para que se sientan más tranquilos”.

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Paulina Sepúlveda
paulinasepulveda@unab.cl