El Líbero | Columna de opinión: Más allá del Sename

Escrito por Ana María Larenas

26 julio, 2016

pamela-soto-vergaraEn la columna de opinión publicada por el sitio de noticias web, El Líbero, la académica de la Escuela de Psicología y experta en derechos de Infancia, Pamela Soto, se refirió a la compleja situación que viven los niños en el Sename.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Más allá del Sename

Las diversas situaciones que se han develado al interior del SENAME han generado una nunca antes vista sensibilidad por la realidad que viven estos niños y niñas privados de libertad por razones de vulneración de derechos. Lo paradojal de una intervención que agrava y hace crónica esa vulneración inicial, alarma, conmueve y ha motivado un alegato fuerte exigiendo al Estado que se haga cargo de manera rápida y efectiva del problema.

El sistema de protección a la infancia en Chile ha sido duramente criticado desde los primeros años de la década de los 90. La crítica se ha hecho una y otra vez desde distintos frentes y la respuesta siempre ha sido insuficiente. No ha habido voluntad política para cambiar el estado de las cosas y los niños y niñas han seguido en malas condiciones de vida, con un riesgo inminente para su salud física y psicológica, sometidos a condiciones que los enfrentan, incluso, a la posibilidad de muerte. Esto ha sido así a través de los años y nadie había dicho nada. Hasta ahora. El SENAME se transformó, desde su creación en 1979, en una verdadera máquina productora de exclusión social. Pasar por sus programas fue sinónimo para muchos de la consolidación de una posición de indignidad y marginación irreversible.

Una condición necesaria para transformar esta realidad, es que el Estado tome una acción determinada en vías de proteger y garantizar derechos a los niños y niñas de nuestro país. Si bien es cierto es necesario hoy actuar para detener la violencia ejercida en los centros del SENAME, no es menos urgente que se abra el debate sobre un proyecto de ley de garantía de derechos para niños y niñas, que ya fue presentado y que, a pesar de la gran conmoción que han producido las últimas muertes, no ha tenido ni la publicidad ni el debate necesario. Solo una transformación profunda puede salvar las vidas de otros niños y niñas. La única manera de no repetir esta historia es responsabilizarse hoy por los cambios venideros, empezar a construir ese nuevo escenario, desechando la vía de la medida de lo posible que en todos estos años sólo se ha traducido en reformas aisladas que no han logrado resolver el asunto de fondo. El Estado y la sociedad deben hoy dar un debate serio en torno a ese futuro propuesto en los proyectos de ley presentados, y no sólo en torno a una institución que tiene la muerte asegurada si pensamos en serio en los derechos de los niños y niñas.

No se trata sólo de tecnicismos ni discursos. Tampoco se agota la solución en el debate. Para concretar un verdadero cambio, el Estado de Chile debe asegurar los recursos necesarios para construir un sistema de garantías y protección de derechos en todas las dimensiones. Sólo con esa voluntad política y los recursos económicos derivados de ella, podremos discutir seriamente las particularidades de un marco legislativo y una nueva institucionalidad que no sean sólo un ropaje discursivo, sino que den cuenta de un cambio profundo en la concepción de niño y niña, de manera que ellos y ellas puedan convivir en igualdad de condiciones, como sujetos de deseo, afectivos, viviendo en sociedad, con capacidad de pensar, actuar y transformar su propio mundo; en definitiva, como seres humanos, valiosos y dignos.

Pamela Soto Vergara

Académica Escuela de Psicología UNAB, experta en derechos de Infancia.